M. S.
La defensa de Ovidio Blanco también aportaba estos días pruebas al juez Juan Laborda, aunque, en su caso, para solicitar el sobreseimiento de la causa. Según los argumentos esgrimidos por el abogado Luis Tuero, de las declaraciones ya practicadas se desprende «la inexistencia de indicios» y «la prescripción de los posibles delitos investigados».
Acompaña su alegato de documentos notariales y técnicos, así como de extractos bancarios. Por petición de la Plataforma de Cabueñes, el juzgado había requerido a Ovidio Blanco que justificase el pago y cobro de las operaciones de compraventa que realizó con la finca de Cabueñes objeto de sospecha.
Blanco presentó el extracto de una cuenta corriente del Banco Herrero en el que se constata la emisión de dos cheques en junio de 2004, uno para el administrador de Hoyant y el otro para los herederos de su socio, que suman 20.434 euros. No puede acreditar, sin embargo, la primera operación de compraventa, que data de 1992, porque «el banco no guarda datos de esa fecha».
Los datos
-En marzo de 1992, Ovidio Blanco compra una parcela de 2.491 metros a la sociedad Hoyant, S. L. Se la vuelve a vender en 1998 y se la compra de nuevo en junio de 2004, ya en excedencia como arquitecto municipal.
-Durante ese período, la finca pasa de ser rústica a edificable. A raíz de esa recalificación urbanística, Blanco obtiene un beneficio de 600.000 euros.
-El juzgado le ha abierto una investigación. El proceso, de momento, está en fase de diligencias previas.