R. GARCÍA
A. C. D., el gaditano vecino de La Coruña que en agosto destrozó un bar de la avenida de Portugal porque no le gustaron las aceitunas que le pusieron de pincho, se ha mostrado «arrepentido» por su actuación y está dispuesto a reparar el daño causado. Su arrebato de furia le costó al bar 600 euros. El gaditano tiró todas las mesas de la terraza a la carretera y salió huyendo.
El acusado se encuentra ahora mismo en libertad con cargos, viviendo en la localidad de Vigo, donde se ha apuntado a un programa de desintoxicación alcohólica de la organización no gubernamental Cáritas.
El suceso tuvo lugar alrededor de las cuatro de la tarde del pasado 18 de agosto, cuando A. C. D. pidió una tapa de gambas para acompañar su cerveza, pero en el local no se las pudieron servir y le ofrecieron, a cambio, un plato de aceitunas como detalle de la casa. Al cliente, un pensionista de 54 años, no le gustaron y reaccionó destrozando todo lo que encontraba a su paso: mesas, sillas, taburetes e incluso la pizarra en la que se apuntaban las ofertas del día. El acusado se encuentra pendiente de la calificación de su delito y de la celebración de juicio.