JOSÉ MARÍA DÍAZ BARDALES
PÁRROCO DE LA CALZADA
Me dicen que en una iglesia de Gijón proyectan celebrar misas en latín e inglés y con fines turísticos, me cuesta creerlo pero... quizás tenga algo que ver con lo de los anglicanos que vienen, el latín ya lo tienen en Granda. Me pregunto ¿por qué no en bable, que ye mas nuestru?
Alrededor de 600 sacerdotes de la Iglesia de Inglaterra se reunían ayer para discutir la oferta del Papa que permitiría a ciertos sectores anglicanos crear su propia rama dentro de la Iglesia Católica Romana. Próximamente harán pública su respuesta a la invitación del Papa Benedicto XVI, que les ofreció la posibilidad de integrarse en la Iglesia Católica y a la vez conservar algunas de sus prácticas.
Los anglicanos evangélicos criticaron la iniciativa del Vaticano y algunos llegaron a acusar a Roma de intentar capitalizar sus disputas internas para intentar dividir al clero. Otros mostraron un desacuerdo rotundo con que los líderes anglicanos no fueran consultados o informados con tiempo por el Vaticano. «Creo que en la época en la que estamos, es inexcusable que Roma hiciera esto sin consultarnos», manifiesta un arzobispo anglicano
En cambio, el Vaticano dijo que sólo intentaba dar una respuesta a los anglicanos que se habían acercado en busca de un «hogar espiritual».
Parece ser que la Iglesia Católica les ofrece formar una prelatura personal, como la del Opus Dei, y acepta a los sacerdotes casados para ejercer el ministerio en la Iglesia Católica. El que a los sacerdotes católicos secularizados no se les permita ejercer su ministerio y a los anglicanos si resulta sorprendente ¡y con la falta de sacerdotes que tenemos!
El Vaticano inicia el próximo 26 de octubre una serie de conversaciones con representantes del grupo cismático Fraternidad San Pío X, también llamados lefebvristas o lefebvrianos, de cara a su regreso bajo la tutela de Roma.
El primer encuentro se llevará a cabo en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe y los contenidos de las conversaciones permanecerán como «estrictamente reservados» porque se tocarán «cuestiones doctrinales abiertas», aunque al término de las reuniones será dado a conocer un comunicado.
Lefebvre, que participó en el Concilio Vaticano II, rechazó sus reformas sobre todo en el ámbito de la liturgia despreciando la introducción de las «lenguas vernáculas» en las ceremonias, es decir el rezo de la misa u otros ritos en los idiomas de cada país y no en latín.
Tengo sobre la mesa el ritual de Liturxa Católica que en la Navidad de 1991 se editó en asturiano gracias al esfuerzo de aquel gran hombre, cura y jesuita, que fue Federico G.-Fierro. El Arzobispado de Oviedo autorizó la publicación, pero con esta llamativa advertencia: «nun se podrá emplegar nes celebraciones del cultu, nin siquiera "ad experimentum", fasta contar cola autorización de la Santa Sede, talu como requier l'emplegu de les llingües llariegues na Liturgia». Lo firmaba F. Xabel Gómez Cuesta. Vicariu Xeneral. En Uviéu, 24 d'ochobre, 1991.
Fico Fierro murió a principios de 2002 sin poder llevar adelante su intento de permitir una liturgia en bable. Curiosamente, en su funeral, el arzobispo Osoro no permitió que rezáramos el Padre Nuestro en bable. ¡Ahora parla valensiá!
Termino con una oración en el asturianu de la calle: «Dios nuestru, que yes pa y ma, danos sentíu común, que falta nos fai. ¡Que sea ansina!»