Miriam SUÁREZ
El juez que instruye el «caso Blanco» descarta, de momento, citar a la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso; al ex concejal de Urbanismo, Jesús Morales; y al edil que le sucede en el cargo, Pedro Sanjurjo, antes responsable de Hacienda. Pero la Plataforma contra el Muro de Cabueñes insiste en la idea de que sus declaraciones son determinantes en esta investigación. El colectivo, personado como acción popular, presentaba esta semana un informe en el Juzgado de Instrucción número 5 para demostrarlo. De los documentos aportados se desprende «todo un cuadro de corrupción».
El presidente de la Plataforma, Francisco Díaz Cadórniga, y el técnico que la asesora, Ignacio Martínez, explicaron ayer el contenido de la documentación. Pretenden probar que «no fue casualidad» que Ovidio Blanco, ex arquitecto jefe del Ayuntamiento, ganase 600.000 euros con una parcela de Cabueñes. La finca forma parte de una de las bolsas de suelo recalificadas por el último Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). La Plataforma sospecha que Blanco gozó de «complicidades» dentro del Ayuntamiento y que se llegó a «falsear» el planeamiento urbanístico gijonés. Estos son sus fundamentos:
l El interés municipal por Cabueñes. La Plataforma se remonta a julio de 1991, fecha en la que el Ayuntamiento adquiere la heredad de Xicu Piñera (adquisición que los tribunales invalidarían más tarde en favor de los llevadores del terreno). En diciembre, Hoyant S. L., integrada por Horacio Costales y Antonio Cueto, compran la parcela -La Llosona- colindante por el sur. Y, tres meses después, le venden una parte de 2.492 metros cuadrados a Ovidio Blanco. «Resulta llamativo», recalcó Ignacio Martínez. Entre el terreno de Xicu Piñera, el de Hoyant y el de Blanco «se garantizaba un 49,15 por ciento de la actuación» residencial aprobada bajo el nombre plan parcial UZN C-1 Universidad-Cabueñes. Esas parcelas «son claves» por su extensión y por su centralidad dentro del ámbito recalificado. Los vecinos están convencidos de que la operación de Cabueñes se hizo «a la carta».
l La segregación de La Llosona. La compraventa entre Hoyant y Blanco se celebra en marzo de 1992. Entonces, no cabía parcelación urbanística en suelo no edificable, como era el caso. Esa situación se legaliza en el mes de julio, justo cuando cambia la normativa, con un informe de Jesús Morales en el que se dice que no es necesaria licencia municipal de parcelación. «¿Por qué esperó a julio?», querría preguntar la Plataforma al ex concejal de Urbanismo. También tiene dudas sobre cuál fue la postura de Francisco González Buendía, ahora consejero de Infraestructuras y entonces jefe del servicio administrativo de Urbanismo. Los vecinos recuerdan que «fue él quien situó a Ovidio Blanco en Sogepsa» cuando cogió la excedencia (enero de 2004) como funcionario municipal.
l El otro aspirante a redactar el PGOU. Ramón Fernández-Rañada fue excluido del concurso por un supuesto defecto de forma en la presentación de su oferta. Los tribunales declararon en 2006 que no había sido así, cuando «ya era tarde». El autor de los PGOU de 1986 y 1998 era contrario a edificar en zonas rurales como la de Cabueñes, «por eso lo quitaron de en medio». Resultó adjudicatario Luis Felipe Alonso Teixidor, «un tipo de Madrid que no conocía Gijón». El 2 de octubre declaraba como testigo en el «caso Blanco». Según dijo, los cambios del PGOU relativos al ámbito rural los despachaba con la alcaldesa, Morales y Sanjurjo.
l El proceso de aprobación inicial del PGOU. Según la Plataforma, «se suprime de facto» el proceso de información pública previa. El 10 de diciembre de 2003, «ya obraba en manos de Felgueroso, la alcaldesa y Sanjurjo» documentación que no debería haberse definido antes de completar esa fase de información. En concreto, el plano donde La Llosona ya está recalificada, del que la Plataforma tiene una copia de 2003, aunque en el expediente del PGOU aparece fechado en 2004 (la información previa y la aprobación inicial se resuelven entre enero y febrero de ese año). Teixidor declaró que no había aportado planos que comprometiesen el espacio.