María IGLESIAS
«¡Ay madre!, suerte la vuestra que todavía creéis en eso del cambio climático, fíos», dijo una mujer al pasar por la escalera 6 de la playa de San Lorenzo e interesarse por una gran «pancarta humana» que se estaba formando en el arenal. La movilización, organizada por una campaña internacional contra la excesiva concentración de dióxido de carbono, estuvo dirigida a «los políticos y a los escépticos», dijo la coordinadora del Grupo Asturias Adena y la organizadora de Green Drinks Asturias, Esther Vallado.
Formando un número 350 «humano» sobre el suelo. De esta forma celebraron ayer 4.000 ciudades, en 160 países de todo el mundo, el Día Mundial de Acción Climática. «Nuestra intención es llamar la atención sobre la excesiva concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, que en el planeta ya supera las 350 emisiones máximas permitidas», explicó Vallado. De ahí el lema elegido.
De manera simultánea a la concentración se dispusieron dos mesas informativas para que los ciudadanos se informaran sobre «las acciones individuales que cada uno puede llevar a cabo en su casa». «Desde reducir la utilización del vehículo privado y viajar en transporte público hasta la iluminación o la puesta en marcha de vehículos eléctricos», dijo la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Gijón, Dulce Gallego. «Asturias es una comunidad autónoma que ha vivido muchos años del acero y el carbón, que producen unas altas emisiones de CO2 a la atmósfera; por eso es necesario que la transformación se produzca sin que se pierdan puestos de trabajo. Un ejemplo fue la lentitud de las reconversiones mineras», apuntó Gallego. Tras la «pancarta humana» hubo una reunión para debatir sobre el cambio climático. «Son charlas informales entre la gente que nos gusta el medio ambiente», añadió Vallado.