Eloy MÉNDEZ
Los vecinos de El Muselín y del barrio de Pescadores intentarán frenar en los tribunales la puesta en marcha de los dos grandes depósitos de gasóleo que la compañía CLH construye junto a sus viviendas si las autoridades municipales y la empresa no les garantizan un protocolo de seguridad y de evacuación adecuados. Los afectados por la instalación de estos tanques aseguran que su cercanía a la zona habitada supone un «claro riesgo» para el vecindario y ya han concertado una reunión con el concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, para recibir explicaciones al respecto. Por su parte, un portavoz de la Autoridad Portuaria de Gijón aseguró ayer que los terrenos donde se construyen los depósitos no son propiedad de El Musel y aclaró que, por ello, «todo lo que sucede en ese lugar está fuera de nuestra competencia».
«Nadie nos ha explicado para qué van a servir y qué riesgos tienen esos depósitos que, debido a su cercanía a las casas, creemos que incumplen las normativas española y europea», afirma José Luis Rodríguez, miembro de la junta directiva de la Asociación de Vecinos Virgen de la Soledad de Pescadores. Por este motivo, los afectados exigirán que el Ayuntamiento les garantice que su puesta en marcha no supone ningún riesgo para los barrios situados junto al puerto. «No sólo pueden explotar, también se pueden producir escapes de gas u otro tipo de complicaciones», denuncian desde el colectivo vecinal.
Menos alarmista se mostró ayer Sanjurjo. El edil de Urbanismo afirmó que «estamos recabando toda la información posible para ofrecérsela lo antes posible a los vecinos». En este sentido, señaló que los terrenos donde se ubicarán los depósitos «están destinados a suelo industrial» y confirmó que no pertenecen al perímetro portuario. Sanjurjo pidió además tranquilidad a los afectados e insistió en que «todo lo que logremos averiguar se lo haremos llegar a ellos puntualmente». CLH inició la construcción de los dos depósitos hace poco más de medio año. Los trabajos para levantar estos grandes almacenes de gasóleo están ya muy avanzados, hasta el punto de que varios operarios pintaban ayer la coraza exterior de uno de ellos. La compañía todavía no ha anunciado cuándo comenzará a explotarlos.