Un fuego de considerables dimensiones generó ayer la alerta en las inmediaciones de Deva. Se trataba de una quema de rastrojos «controlada», según portavoces municipales, que afectaba precisamente a una finca propiedad del Ayuntamiento, en el barrio de La Olla.
La parcela, de más de cuatro hectáreas, tenía una plantación de eucaliptos que ahora se han talado para proceder a la plantación de árboles autóctonos. La preparación de la parcela incluía la limpieza y la quema de rastrojos y de otros elementos de monte bajo, lo que provocó que en algunos momentos las llamas cogieran unas considerables dimensiones, con la consiguiente columna de humo muy visible desde muchos puntos de Gijón. Inicialmente sólo había un operario controlando la quema, aunque finalmente -por la insistente preocupación de muchos vecinos, que llamaron a las emergencias- tuvieron que sumarse tanto efectivos de la Policía Local como una dotación de Bomberos municipales.