R. G.
El 90 por ciento de los adolescentes tiene acceso a internet, de estos, el 70 por ciento se conecta a la red de redes entre 3 y 4 veces al día. Muchos de ellos -sobre todo los menores- son víctimas de engaños y acosos. En internet el delito es más fácil. La diferencia de la vida real con la cibernética la pusieron ayer sobre la mesa los expertos en nuevas tecnologías: el acoso en la red es más fácil, más anónimo, más difícil de parar y se desarrolla en un espacio en el que la víctima no tiene escapatoria. Por eso es necesario educar a los niños en la red: que conozcan lo bueno y lo malo.
En este sentido y dentro de las conclusiones presentadas como colofón al primer congreso internacional de menores en las TIC los expertos señalan que aunque «se ha avanzado enormemente en diferentes aspectos de sensibilización» aún queda mucho por hacer, sobre todo entre los padres: «Los adultos tienen un déficit en cuestiones referentes al conocimiento de los riegos, su incidencia real y su gravedad».
El pilar más importante de la tarea educadora recae sobre la familia que tiene que tener en cuenta que: «la incorporación al uso de internet es cada vez a edades más tempranas y por ello hay que tratar de intervenir desde las primeras etapas». El congreso, que contó con más de medio millar de expertos, cierra con estos consejos su primera edición.