Colectivos ecologistas y de asociaciones medioambientales de la ciudad expresaron ayer sus críticas por la autorización que permitió llevar a cabo, el martes, una gran quema en Deva, en una finca de más de cuatro hectáreas de propiedad municipal. La quema autorizada se permitió para procer a la limpieza de la parcela, ubicada en el barrio de La Olla, ya que antes tenía una gran plantación de eucaliptos y ahora está en fase de repoblar con árboles autóctonos. La importante quema que se llevó a cabo en la finca enfadó también a algunos vecinos de la zona, alertados y afectados por el denso humo y por las dimensiones que llegaron a tener las llamas. Además del operario encargado de la limpieza, a la finca tuvieron que acudir agentes de la Policía Local y de Bomberos, en prevención, para que las llamas no se descontrolaran.
Miembros de colectivos medioambientales criticaron la «contradicción absoluta» que supone que las autoridades permitieran la quema de rastrojos y de monte bajo, «cuando todo eso es biomasa que podría haber sido muy aprovechable. Las autoridades municipales deberían ser las primeras en dar ejemplo con sus actuaciones», explicaba ayer un gijonés. También se reprochó que «se provoque un incendio sólo con afán de limpieza».