E. M.
Los cementerios municipales se preparan para vivir hoy la jornada más intensa del año debido a la gran afluencia de fieles que recibirán con motivo de la festividad de Todos los Santos. Por este motivo, el Ayuntamiento restringirá durante todo el día el tráfico en los accesos a los camposantos gijoneses, con el fin de evitar colapsos en las carreteras que conducen hasta ellos. El tráfico de vehículos estará prohibido en Ceares desde la entrada al cementerio hasta Las Quintanas. En Deva, los conductores sólo podrán llegar hasta el aparcamiento. Este año, la celebración estará marcada por la profunda crisis económica, que ha hecho reducir en casi un 20% las ventas de ramos en las floristerías de la ciudad.
Las restricciones de tráfico serán compensadas con los servicios especiales que la Empresa Municipal de Transportes (Emtusa) mantendrá activos durante toda la jornada. Uno de ellos afectará a la línea 25, que efectuará salidas casi continuas desde Tremañes hasta Deva desde las 9.30 hasta las 13.30 horas y desde las 15.00 hasta las 17.30 horas de la tarde. La línea 14 también aumentará sus servicios y realizará viajes desde Sotiello hasta Deva cada hora de 10.00 a 14.00 horas. Los regresos de estas dos líneas se realizarán 55 minutos después de su hora de salida. Además, Emtusa pondrá en marcha una línea especial que unirá la plaza del Humedal con el cementerio de Ceares cada 20 minutos desde las 9.30 hasta las 18.30 horas.
Lo que parece claro es que tanto conductores como usuarios de autobús se dejarán este año menos dinero en los habituales ramos de flores que se colocan junto a los sepulcros de los seres queridos. Las floristerías gijonesas han experimentado un claro retroceso en las ventas con respecto a 2008. Una caída que, según algunos de sus propietarios, se produce por tercer año consecutivo. «Nosotros tenemos cinco tiendas repartidas por Asturias y la tónica es la misma: descenso tanto del número de clientes como de la cantidad que se deja cada uno», aseguraba ayer Andrés Avelino Vallina a la puerta de la floristería Arco Iris, en la calle Langreo. Según el gremio, la crisis económica es la principal causa de este retroceso, que también achacan al descenso que ha experimentado en los últimos años el número de fieles que se acercan hasta los camposantos gijoneses.