Manuel CASTRO
La macroincineradora que el PSOE quiere instalar en Serín para quemar la práctica totalidad de la basura de Asturias incentivaría la generación de más residuos urbanos y anularía las posibilidades de incrementar el reciclaje, según explicó ayer la directora de la Agencia de Residuos de Cataluña, Genoveva Català, en un acto organizado por Los Verdes de Asturias en el Ateneo Obrero de Gijón. La necesidad de alimentar el horno crematorio para rentabilizar la inversión es lo que provoca el efecto aberrante de que se generen más residuos con una instalación concebida en teoría para solucionar ese problema.
Una incineradora como la que se baraja para Serín supone una inversión de unos 200 millones de euros, que se amortizaría en función de su uso. La incineración es un buen negocio para las empresas adjudicatarias de estas plantas, dado que en vez de pagar, cobran por el combustible (entre 80 y 120 euros por tonelada de basura que queman) y venden la electricidad que generan.
Cataluña, con 7,3 millones de habitantes, genera al año 4,3 millones de toneladas de basura y cuenta con cuatro incineradoras con una capacidad conjunta para quemar el 15% (650.000 toneladas). Asturias, con un millón de habitantes, genera al año 532.000 toneladas de basura. La incineradora que se plantea en Serín tendría una capacidad par incinerar más del 89% (475.000 toneladas). El proyecto, según los expertos, choca frontalmente con la directiva de residuos de la UE, que promueve la reducción y el reciclaje .
Català explicó ayer el modelo de Cataluña para la gestión de residuos, un modelo similar al que ya se aplicaba en Alemania, Austria, Suiza, Suecia, Holanda, Italia y Luxemburgo. El modelo se comenzó a negociar por los socios del tripartito que gobierna en Cataluña en la etapa de Pasqual Maragall, en un momento en el que «se estaba agotando uno de los principales vertederos de la comunidad y se iba a cerrar una incineradora porque era una cafetera. Aquel mandato empezó con la urgencia grave para el territorio, por no saber dónde se iban a depositar los residuos», señaló ayer Català. Un problema como el que a medio plazo se plantea en Asturias.
¿Solución? En Asturias, con la tasa de vertido más barata de España, se plantea crear una macroincineradora. En Cataluña se cerró una incineradora, se gravó con un canon la incineración, con otro el vertido de basuras o de cenizas de incineradora en vertederos y con otro más el vertido o incineración de residuos que no se sometieran a un proceso previo de reciclaje. Paralelamente, se subvencionaron programas de reciclaje que se han traducido en la creación de 109 plantas distribuidas por todo el territorio para el tratamiento de residuos en las que, con un coste de unos 47 euros por tonelada, se logra reciclar la mitad de la materia que llega a las mismas. El resultado es que en Cataluña se recicla actualmente el 34% de sus residuos urbanos, frente al 9% de Asturias. El objetivo en Cataluña es reducir un 10% la generación de basuras de aquí a 2012 y llegar a cotas de reciclaje del 48%.
«Empezamos a actuar en un momento en el que se iba a agotar el principal vertedero»
<Genoveva Català i Bosch
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Directora de la Agencia de Residuos de Cataluña
«Si se plantea quemar el 100% no se piensa en los residuos; se piensa en el negocio»
<Sergi Alegre i Calero
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Concejal de Medio Ambiente del Prat de Llobregat