C. J.
Una carrera con presente y mucho futuro. Las intervenciones de profesores y alumnos durante la despedida a la última promoción de Marina Civil coincidieron en las excelentes oportunidades laborales de este sector. En el ámbito internacional se calcula que existe un déficit de 34.000 marinos, indicó el director de la Escuela, Rafael García Méndez.
El capitán José René Tomás Mones, que tomó la palabra en nombre de los alumnos, defendió que la suya es un profesión gratificante, «aunque muy dura» que se compensa con el gran abanico de posibilidades que actualmente ofrece el mercado laboral. No obstante, advirtió a sus compañeros que «no todo se aprende en los libros, los barcos son otra escuela».
El director del centro considera traumático el déficit de profesionales, debido en parte a que cada vez son más los titulados que se emplean en tierra sin haber adquirido una experiencia mínima a bordo. Uno de los objetivos que se están planteando para el futuro más inmediato en el ámbito de la Unión Europea se centra en mejorar la imagen y atractivo de las carreras marítimas tanto en el mar como en tierra así como el desarrollo de estrategias para los diplomados y licenciados se mantengan ligados a puestos de trabajo en el sector marítimo. ¿Oportunidades? Todas. Rafael García Méndez recordó que existen 50.000 buques mercantes navegando por todo el mundo. En cualquiera de ellos puede estar el futuro de los integrantes de la última promoción, que suma 96 alumnos.
El curso pasado se matricularon en el centro un total de 293 estudiantes, de los cuales el 24 por ciento eran mujeres, una cifra en aumento de año en año. En la promoción que ayer se despidió de las aulas de Gijón 22 de los 96 estudiantes eran féminas.