E. M.
«Esa escalera fue solicitada por los vecinos y es utilizada por muchos bañistas, sobre todo en verano». La alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, evitó valorar ayer la polémica surgida en torno a la utilidad y seguridad de La Cantábrica o escalera 0 del paseo de San Lorenzo, en la que se encontraba el martes María Aránzazu Figaredo Díaz cuando fue víctima de un golpe de mar que le quitó la vida. La regidora aseguró que «el peligro no está en ese lugar concreto, sino en situarse junto al mar en un día con tanto oleaje» y señaló que «un suceso así podría haber ocurrido en casi cualquier otra bajada del paseo». Por eso, rechazó la instalación de cualquier mecanismo de protección junto a la escalera, inaugurada hace año y medio y que en enero ya fue escenario de otra muerte: la de un joven que hacía fotografías desde sus peldaños.
Paz Fernández Felgueroso incidió varias veces en manifestar que «es imposible poner trabas para que una persona cometa tristes errores como el que ocurrió» anteayer y sentenció que «no podemos hacer nada al respecto, salvo pedir a la gente prudencia y sentido común cuando observe que hay una situación de peligro». Además de lamentar el fallecimiento de la mujer, destacó «que había sido alertada por otra paseante antes de bajar y, sin embargo, decidió hacerlo». Sobre las denuncias de numerosos testigos respecto a la falta de seguridad en ese acceso a una zona rocosa, señaló que «no es necesariamente peligroso, sino que lo es de forma puntual, cuando hay un fuerte oleaje».
Paz Fernández Felgueroso también insistió varias veces en señalar que «en su día se abrió este punto porque había gente que estaba interesada en ello y, desde entonces, ha sido utilizada por muchas personas que quieren bañarse o acceder a la playa desde ese lugar». Por último, subrayó que no es necesario instalar ninguna barrera que impida el paso a los peatones durante los meses de invierno, «porque entonces habría que ponerlas en otros muchos lugares del litoral».