J. L. ARGÜELLES
No todas las noticias portuarias que llegan de Bruselas son malas. La European Sea Ports Organization (ESPO) galardonó ayer a El Musel por los resultados de la integración urbanística de las instalaciones de la mayor dársena asturiana en el desarrollo de Gijón, un proyecto que ha superado, según la decisión del jurado internacional, a las otras seis terminales que compitieron por el premio en la fase final: Rotterdam, Génova, Estocolmo, Gante, Turku y Algeciras.
«El Puerto ha sido consciente, desde hace más de un cuarto de siglo, del papel que tenemos como depositarios de actuaciones que han de quedar para los ciudadanos de hoy y las generaciones futuras», manifestó el presidente de El Musel, Fernando Menéndez Rexach, al conocer la decisión del jurado. «Es un estímulo para seguir abordando actuaciones que beneficien a los ciudadanos del entorno del Puerto», añadió. También elogió la colaboración del Ayuntamiento y del Gobierno del Principado.
Al certamen convocado por ESPO, entidad que representa a los puertos de los veintisiete países que forman parte de la UE, donde hay mil doscientas dársenas, se presentaron un total de treinta propuestas. El proyecto que redactaron los responsables de El Musel lleva el título de «Gijón Port and City together». El galardón fue entregado ayer en Bruselas por el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y comisario de Transportes, el italiano Antonio Tajani, uno de los responsables comunitarios que más a fondo se ha empleado para defender la ampliación de la terminal gijonesa y sus posibilidades como puerto de referencia para la fachada marítima occidental europea. El premio fue recogido por Rexach, que estuvo acompañado por el director de El Musel, José Luis Díaz Rato.
Este primer premio es un laurel a las realizaciones urbanísticas que han concretado la Autoridad Portuaria de Gijón y la ciudad tras las devastadoras crisis industriales de la década los setenta, especialmente severas con el sector de la industria naval. En 1978, la entonces llamada Junta de Obras del Puerto inició la adquisición de suelo ocupado por los astilleros que cerraban, un proceso que cerró el 20 de diciembre de 1980, cuando se hizo con las concesiones de las dársenas de Fomento, Fomentín y terrenos en la calle Rodríguez Sampedro.
Lo que reconoce ahora el jurado internacional de ESPO es que la modernización urbanística de Gijón hubiera sido imposible sin la activa participación del Puerto. Es una relación histórica que tiene sus antecedentes en la construcción, en el siglo XVI, de la dársena local, origen del desarrollo portuario gijonés, y que no ha dejado de mantenerse desde entonces. La construcción del puerto deportivo, las playas de Poniente y El Arbeyal, los paseos del Muelle y Poniente, el edificio de la Rula, el aparcamiento de Fomento, el Acuario o el Centro de Talasoterapia son algunos ejemplos.