Á. CABRANES
Cincuenta alumnos del IES Padre Feijoo son la «Patrulla Verde». «Es una forma diferente de divertirse en los recreos», explica Iván Álvarez. Él, estudiante de 4º de la ESO, es uno de esos cincuenta «patrulleros» a los que ayer el Ayuntamiento de Gijón premió por la grandeza de su «actitud de sociabilidad colectiva», una de las categorías de la segunda convocatoria de galardones escolares que otorga por segundo año el municipio.
La «Patrulla Verde» es un proyecto con fines ecológicos nacido hace cinco años en el Feijoo por iniciativa de Julia Morán, docente del centro. Una vez a la semana, en horario de recreo, los integrantes del grupo se encargan de recoger los papeles y plásticos que no se utilizan en el centro para su posterior reciclaje. Así mismo, también se ocupan de ahorrar energía distribuyéndose en pequeños grupos para apagar las luces de las aulas vacías. Como contraprestación a sus ecológicos servicios, se benefician de las visitas que periódicamente se programan desde el Instituto para que descubran zonas verdes y plantas recicladoras de la región. Lugares con los que también colaboran, ya que el año pasado los alumnos del Feijoo recogieron 800 kilos de papel para su reciclaje.
«Sabemos que es importante cuidar el medio ambiente a través del ahorro energético. No cuesta tanto esfuerzo», afirma convencido Borja Gallego, uno de los encargados de pesar el papel recogido semanalmente antes de su traslado a los contenedores. Buenas costumbres que han calado en sus compañeros. Desde su inicio, la «Patrulla Verde» ha multiplicado por cinco los participantes. El alumno Jonathan Díaz es más ambicioso: «Teníamos que ser más los que ayudáramos a reciclar».