R. GARCÍA
M. I. I., de 32 años y vecino de Gijón, fue detenido el pasado lunes acusado de esconder más de 30 kilos de hachís en un piso de su propiedad. El arrestado fue cogido in fraganti por la Guardia Civil cuando intentaba salir del piso con un kilo de droga.
Los agentes de la Benemérita iniciaron las investigaciones hace ya varias semanas, después de recibir la denuncia de varios vecinos del inmueble. El acusado tenía comportamientos muy raros: entraba y salía del piso a horas poco normales, permanecía poco tiempo dentro y movía mucho equipaje a altas horas de la madrugada. Los agentes iniciaron la vigilancia y pudieron finalmente detenerle. Una vez que el presunto traficante fue trasladado a la Comandancia los funcionarios del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga entraron en el piso, lo registraron y consiguieron incautarse de más de 30 kilos de hachís y una bolsa de plástico en la que había 5,1 gramos de cocaína.
Las investigaciones posteriores permitieron averiguar que el delincuente vivía a escasos metros de la vivienda en la que escondía la droga. El piso inspeccionado apenas estaba amueblado, por lo que el arrestado escondía los estupefacientes bajo las camas, en los armarios y en todos los huecos que encontraba.
No era la primera vez que este delincuente era detenido. De hecho, actualmente, se encontraba en libertad condicional. Hace pocos meses que M. I. I. salió de la cárcel de Villabona, en donde cumplía una condena por tráfico de drogas. El joven fue detenido en diciembre de 2005 en la zona del peaje de Campomanes. En ese momento los agentes de la Guardia Civil descubrieron que en el coche en el que viajaba acompañado de un amigo había 25 kilos de hachís.