R. G.
Amenazó a un hostelero y agredió a dos agentes policiales solo porque no quería abandonar el bar en el que se encontraba. Un ciudadano de nacionalidad rumana fue detenido el pasado jueves acusado de un delito de amenazas y de otro de resistencia a la autoridad.
La discusión comenzó cuando el propietario del establecimiento en el que el acusado estaba consumiendo alcohol le dijo que iba a cerrar el negocio y que se tenía que marcharse. El arrestado comenzó a proferir insultos, haciendo ademán de sacar algo del bolsillo interior de su chaqueta mientras amenazaba al propietario, que decidió en ese momento avisar a la Policía.
Cuando los funcionarios se personaron en el lugar, el hombre incrementó aún más su agresividad. Fuentes policiales señalaron ayer a este periódico que el acusado intentó incluso agredir físicamente a los agentes, que tuvieron que utilizar la fuerza para reducirle y trasladarle a la Comisaría de El Natahoyo.
El ahora detenido cuenta con numerosos antecedentes penales por delitos de robo con fuerza y estafa. Cuando los funcionarios policiales le pidieron que se identificara lo único que pudo entregarles fue un documento de identidad rumano fotocopiado.