C. JIMÉNEZ
El ingeniero estadounidense Martin Cooper, galardonado con el premio «Príncipe de Asturias» de Investigación Científica y Técnica, sentó las bases de la telefonía móvil hace 36 años. Después de aquel hito creó su propia empresa, ArrayComm, una compañía que diseña antenas inteligentes y cuya estela siguen hoy los investigadores del campus del Gijón del área de Teoría de la Señal, Ingeniería Telemática y Tecnología Electrónica.
A diferencia de las que proveen de cobertura actualmente, las antenas inteligentes gestionan la cobertura no sólo por zonas sino con prioridad en los anchos de banda. «Se trata de obtener máximas funcionalidades con el mínimo de componentes», explica el profesor del área de Teoría de la Señal, Samuel Ver Hoeye.
En síntesis, las antenas inteligentes personalizan la recepción de la señal en función de las necesidades de atención al usuario o de la cobertura. Cuentan con sistema de orientación inteligente que genera menores radiaciones y una mayor efectividad en la distribución de la señal frente al sistema tradicional. El catedrático Fernando Las Heras, alma mater del grupo de Teoría de la Señal, señala que aunque este sistema tiene una mayor complejidad y coste el futuro pasa por las antenas inteligentes. En los terminales móviles permite reducir el consumo de batería, mejora la cobertura y ofrece máximas funcionalidades, igual que en las comunicaciones por satélite.
Además, el grupo trabaja en la evaluación de los niveles de exposición del cerebro humano a los campos electromagnéticos que genera el teléfono móvil. Y colaboran con la Fundación ITMA y la empresa Treelogic en un proyecto de investigación para analizar las emisiones electromagnéticas de los sistemas de identificación por radiofrecuencia (RFID) que hacen funcionar arcos de seguridad o pulseras de identificación personal.
Los docentes del área de Teoría de la Señal, una de las más jóvenes de la Universidad de Oviedo (la mayoría del grupo ronda la treintena), compaginan su labor en las aulas con trabajos de diseño y caracterización de antenas en la cámara anecoica del campus y otros proyectos vinculados a la implantación de las nuevas redes móviles. «Todavía están por definir los sistemas de cuarta generación», explica Elena del Cos. Los discípulos de Cooper en el campus gijonés no se cansan de buscar nuevos desarrollos en las telecomunicaciones móviles.