R. GARCÍA
Las fuertes lluvias caídas estos días sobre Gijón han hecho realidad los peores temores de los vecinos de Tremañes y La Calzada. Al menos, en parte. Las intensas precipitaciones que se han convertido en una constante desde el pasado jueves han inundado partes del túnel que une ambos barrios bajo las vías del tren y que se inauguró hace poco más de un mes, el 5 de octubre. Al tiempo, los hosteleros de la colindante avenida de Las Industrias piden que se rematen de una vez por todas las obras. Aseguran que sus beneficios han disminuido hasta en un 50 por ciento desde que los operarios han invadido su calle.
Para Constantino Alas, presidente de la Asociación de Vecinos «San Juan Bautista» de Tremañes el paso subterráneo necesita mejoras. Varios vecinos le han comunicado durante estos días los problemas que han encontrado en el lugar. «Además del agua que hay en la zona algunos me dijeron incluso que había amagado con caerse un pequeño cacho del muro pero vinieron los trabajadores y lo arreglaron», explica.
La nueva instalación puesta en marcha por el Ayuntamiento con fondos europeos es «muy importante» para las comunicaciones de los vecinos de La Calzada y Tremañes. Hace unos días los operarios municipales daban por terminada la demolición de la pasarela que hasta ahora era la única forma de salvar la frontera de vías que separaba a ambos barrios. El camino actual es el túnel.
No solo los vecinos mejoras y el final de las obras. Los hosteleros de la zona también se sienten perjudicados. Agustín González es uno de ellos. Su sidrería se encuentra en la avenida de Las Industrias. «Todos estamos hasta las narices de las obras porque tenían que haber acabado hace mucho tiempo y nunca vemos el final». Este hostelero de La Calzada señala que por semana los clientes ya no entran en su establecimiento. La caja ha menguado a la mitad. «Escribí una carta al Ayuntamiento a la que me contestaron diciendo que cuando todo estuviera acabado mejoraría mucho la zona pero con la situación económica que hay ahora no puedo esperar», sentencia.
La inauguración del túnel a principios de octubre fue parcial. Sólo se abrió para los peatones, los vehículos aún no pueden circular. Para que puedan hacerlo hay que pulir aún algunos aspectos de la construcción. González asegura que el Ayuntamiento prometió a los hosteleros la apertura completa del paso a finales del mes pasado. La presidenta de la asociación de vecinos de La Calzada y cabeza de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Teresa Prada, señala que en realidad nunca se han dado fechas: «El Ayuntamiento no se ha comprometido aún en ese sentido con nosotros, no nos ha dicho ningún día cerrado».
La historia de este paso subterráneo llegó de la mano del denominado «Plan Urban» impulsado por la Unión Europea para la regeneración de la zona oeste. Los primeros obreros aparecieron por el entorno en junio del año 2008. Y aún así a día de hoy el túnel no está abierto al tráfico de vehículos y en él persiste la suciedad característica de una obra que aún está sin finalizar.