Á. C.
Los trabajadores del astillero privado Juliana volverán hoy a la calle para mostrar su protesta por la marcha de la factoría naval y la tardanza en cerrarse el acuerdo que permitirá llevar adelante las prejubilaciones previstas. La vuelta a las movilizaciones en la calle fue acordada el pasado jueves en una asamblea que se celebró en la factoría naval del barrio de El Natahoyo. También acordaron manifestarse el próximo día 16 de noviembre delante de la Consejería de Industria, en Oviedo.
En situación de concurso voluntario de acreedores, Juliana está abocado al cierre, paso previo para que el astillero pueda ser adquirido por otro empresario. Desde hace meses, el comité de empresa, donde tienen representación los sindicatos UGT y CC OO, negocia una salida, en las mismas condiciones que otras factorías de Izar, para 112 trabajadores de su plantilla mediante prejubilaciones a los 52 años. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) asegura que las condiciones están aseguradas, mientras que los trabajadores de Juliana dicen todo lo contrario. Mientras tanto, con un solo barco en construcción, Juliana es el último astillero que sobrevive en la bahía de Gijón.
Los representantes de los trabajadores esperan mantener nuevas reuniones con el consejero de Industria, Graciano Torre, y con la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, para tratar de desbloquear la situación. De hecho, la regidora socialista indicaba hace sólo unos días que pronto habría una solución estable para el único ejemplo del sector de la construcción naval en la ciudad que sigue en activo. Por lo pronto, la manifestación de hoy comenzará a las once de la mañana y terminará en la plaza Mayor, frente a la Casa Consistorial. Los trabajadores quieren hacer oír su voz ante el temor de estar en el camino hacia la desaparición del astillero.