R. GARCÍA
La concejalía de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Gijón acaba de proponer un reconocimiento público para Jaime García-Bernardo y Jorge Rodríguez de Castro, los dos jóvenes que el pasado martes se lanzaron al mar desde el Club de Regatas cuando vieron cómo una mujer era arrastrada por las olas desde la escalera 0 de la playa de San Lorenzo.
Su heroico comportamiento les ha valido un reconocimiento que, aunque ya ha sido solicitado por ciudadanos particulares, aún debe ser aprobado por la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Gijón. Fuentes municipales informaron ayer a este periódico que aún es pronto para asegurar «qué forma tomará el reconocimiento».
Jaime García-Bernardo y Jorge Rodríguez de Castro, de 33 y 34 años, respectivamente, no pudieron salvar la vida de María Aránzazu Figaredo, aunque lo intentaron con heroísmo. Esta vecina de Cimadevilla de 36 años y madre de dos niñas fue arrastrada por una ola mientras intentaba, en la escalera 0, coger agua de mar para curar sus problemas de piel. Los gritos de auxilio alertaron a los dos jóvenes, que se tiraron al agua, nadaron hacia ella y le intentaron hacer una reanimación cardiaca. Durante más de 20 minutos la abrazaron y la mantuvieron a flote ayudados por un salvavidas y a la espera de que llegaran los efectivos de emergencias.
Para los héroes, el galardón es totalmente «inmerecido». Jaime García-Bernardo pone voz a los sentimientos de ambos jóvenes: «Actuamos según lo que nos dictó la conciencia y en el fondo hasta me avergüenzo de no haber podido hacer algo más por ella». Este joven aún lleva dentro el resentimiento de no haber podido «salvarle la vida. Ahora lo que importa son sus hijas. Hay que estar con ellas y con su familia, que son lo más importante y lo que ahora nos debería preocupar a todos».