M. C.
El pulso en la empresa de transportes urbanos corre el peligro de agravarse, algo de lo que son conscientes trabajadores y Ayuntamiento. Ambas partes se apresuraron ayer a pedir disculpas a los usuarios. «El concejal está abierto al diálogo, pero es un diálogo de sordos», apuntó el presidente del comité. Juan Carlos Rubiera advirtió de que la situación empeorará si el Ayuntamiento no rectifica. Si el primer paso es cumplir a rajatabla con el convenio en lo que respecta a los descansos de los conductores, el siguiente será negarse a efectuar servicios especiales, no incluidos en el convenio. Entre éstos, la docena de autobuses que refuerzan los transportes a El Molinón los días en que juega el Sporting de Gijón y los servicios de eventos navideños.
El comité recordó al edil que en Emtusa falta personal para atender los servicios diarios y le reprochó que no incorpore a personal de la bolsa de trabajo. También advierten que los resultados de Emtusa empeorarán este año «por mala gestión» y creen que el edil «provoca» el conflicto para justificar esos malos resultados.