FRANCISCO GARCÍA
Asturias se encuentra en situación de grave riesgo de un apagón eléctrico «de incalculables consecuencias». Quien da la voz de alarma es el consejero de Industria, Graciano Torre, vigía de los planes energéticos de Areces que ha trepado a las torretas imaginarias de Sama-Velilla para lanzar un S.O.S. apocalíptico a los opositores al nuevo tendido eléctrico por la vía de dejar a oscuras a las familias y a las empresas. Tal vez el titular de la cartera industrial (que es cartera de guardar donuts, a la vista del incesante adelgazamiento del sector secundario regional) hable en términos metafóricos y se esté dirigiendo, veladamente, a sus socios de Gobierno, de ser cierto que el Presupuesto de 2010 puede fundir los plomos del pacto de las izquierdas. Amenaza IU con hacer saltar los fusibles de la casa común si el PSOE no reduce los gastos suntuarios para dotar mejor a los sociales. Es relación de luces y sombras la de este matrimonio de alta tensión, a menudo entre el calambrazo y el «que se besen».