R. VALLE
«No sé qué nos pasa con estos materiales. Son los mismos que hay desde hace años en el Campo San Francisco de Oviedo». Paz Fernández Felgueroso miraba ayer a Oviedo para buscar una justificación al «patinazo» en el remate final de la obra del mosaico del artista Bernardo Sanjurjo. El Ayuntamiento ha dado orden de abujardar las piezas de granito y mármol del pavimento ornamental para evitar caídas de los viandantes. La misma caída que sufrió en el paseo ovetense la regidora gijonesa hace décadas cuando ejercía en la capital del Principado como consejera de Industria del Gobierno regional. «Caí a todo lo largo», recordaba ayer con una sonrisa en los labios.
Todas las miradas confluyen estos días en la Acerona. Allí se da un simple caso de mala suerte en el resultado de los materiales elegidos o un ejemplo más de la incapacidad y el despilfarro en las obras que impulsa el Ayuntamiento. Esa es la cara o la cruz, según el análisis provenga del Gobierno o de la oposición, de la polémica obra de recuperación del mosaico diseñado por el artista Bernardo Sanjurjo para el pavimento de la calle Palacio Valdés (la popular Acerona) y el entorno de la plaza del Humedal. La más que comprobada posibilidad de que los viandantes patinen sobre las piezas llevó, en los pasados días de lluvia, a acordonar la zona por parte de la Policía Local y ha llevado ahora al Ayuntamiento a decidir cambiar el acabado del trabajo.
El lijado que ahora mismo están acometiendo los operarios de la obra le quita el brillo que el artista asturiano había defendido como uno de los elementos básicos de su nueva recreación de una obra que, en su primer diseño de hace quince años, también había tenido problemas con los materiales.
Este apaño demuestra la ineficacia del tratamiento antideslizante que se había dado a las piezas y que, según la respuesta transmitida desde la concejalía de Urbanismo a un vecino que denunció la situación, «está garantizado y se han realizado pruebas para comprobar su eficacia». El concejal popular Pablo Fernández recordaba ayer que tanto su partido como los vecinos habían avisado del futuro de caídas que le esperaba a los peatones de la Acerona.
«El PP pide que se solucione inmediatamente este problema y luego que asuma las responsabilidades política y económica que tenga que asumir el concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, el concejal de los resbalones», sentenció. Fernández calificó este caso como «error imperdonable cuando a menos de quinientos metros tuvieron un problema similar con la tatayuba de la plaza de Europa que tantos partes médicos generó».