R. GARCÍA
En el año 2012 los tiempos de espera en el campo de la Justicia se habrán reducido en un treinta por ciento. La entrada en funcionamiento durante la próxima primavera de la nueva oficina judicial y el «esfuerzo» que el Gobierno central está realizando para modernizar los sistemas tecnológicos con los que trabajan los juzgados harán posible lograr este objetivo de mejora que se fijó ayer en Gijón el Ministro de Justicia, Francisco Caamaño, durante la inauguración del VI Jornadas Nacionales de juntas de gobierno de los colegios de procuradores.
El plan de modernización del sector «se llevará a cabo en tres años» gracias a una «importante» partida económica. De momento para el cercano año 2010 el Gobierno central, «aún consciente de la crisis económica, no ha querido dejar de lado la reforma judicial y ha aumentado en un 13,67% la partida presupuestaria que va destinada al ministerio de Justicia». En total se dotará a la cartera de Francisco Caamaño de más de 200 millones de euros adicionales que irán destinados a la implantación de la nueva oficina judicial y al aumento de personal. Esta última meta se conseguirá con la contratación a lo largo de los próximos tres años de 750 jueces, 450 fiscales y unos 800 secretarios judiciales.
«La oficina judicial cambiará totalmente la idea que tenemos en la actualidad de los juzgados», sentenció ayer el ministro. Por una parte se reducirá el papeleo: «En un año la Audiencia Nacional será un tribunal con papel cero en el que todo el mundo trabajará con los sistemas telemáticos»; y por otra se pasará de unos juzgados divididos en «compartimentos estancos» a otros en los que «el juez estará apoyado por sistemas comunes a todos los magistrados que trabajarán en la ejecución de las sentencias».
Los pasos que ha dado el Ejecutivo de Zapatero para cambiar el panorama judicial han tenido siempre en cuenta, según Caamaño, «las actuaciones de los países vecinos de la Unión Europea». El ministro concluyó asegurando en Gijón que el reto «de una justicia ágil y cercana es plenamente asumible», con la graantía de que los profesionales trabajarán «en total libertad».
Francisco Caamaño participó ayer en el Palacio de Congresos de Gijón en la reunión de juntas de gobierno que los procuradores celebran en la ciudad hasta el mediodía de hoy. Durante estas dos jornadas de trabajo, los representantes de más de 67 colegios de toda España debatirán sobre las reformas legislativas que afectan a su trabajo y que tienen que ver, en gran medida, con la modernización en el campo de la justicia anunciada por el ministro.
Durante su intervención en la apertura del encuentro, el presidente del Consejo General de Procuradores, Juan Carlos Estévez Fernández-Novoa aseguró que la justicia se encuentra, «en el principio del camino al cambio».