J. MORÁN
El párroco de San Lorenzo, Herminio González Llaca, se recupera en la UCI del Hospital de Cabueñes de un infarto que sufrió este jueves, mientras celebraba la misa de once en el templo parroquial. «Esta evolucionando muy favorablemente y puede que pase a planta en breve», comentó ayer Adolfo Mariño, párroco de San José y arcipreste de Gijón.
González Llaca, de 53 años, sintió el malestar propio de un infarto mientras celebraba la eucaristía. Aún así, decidió resistir hasta el final de la misa, de la que salió ya en dirección al hospital. Natural de Llanes, Herminio Gonzñez Llaca ha sido hasta hace unos pocos meses vicario del Occidente de Asturias. Antes de ser destinado a Gijón, fue párroco de Cristo Rey de Versalles, en Avilés.