Eloy MÉNDEZ
Más de una semana después de que el Ayuntamiento de Gijón prohibiera el consumo de agua en las fuentes de La Piquera y El Muselín, en Jove, los vecinos siguen a la espera de una explicación oficial sobre el origen del mercurio que ha llegado a los acuíferos y sobre sus altos niveles de pH. Unos niveles que siempre habían estado controlados, de acuerdo a estudios realizados por la Empresa Municipal de Aguas (Ema) hace años. Esos informes, a los que ha tenido acceso este diario, calificaban incluso a la fuente de La Piquera como la más salubre de las ocho de la parroquia y confirman que la contaminación de los acuíferos es relativamente reciente.
Uno de los primeros documentos se elaboró hace ya casi tres décadas por encargo del entonces secretario de la Asociación de Vecinos «Santa Cruz» de Jove, Arturo Muñiz. En aquel estudio se señaló que la fuente de La Piquera presentaba un índice de pH de 6,2 y la de El Muselín, de 6,5. En la primera, la dureza total del agua era de 10 puntos, por lo que fue considerada excelente. En la segunda, este baremo era de 19,5, lo que significa una calidad sensiblemente inferior. La Ema por entonces aseguró textualmente que «el agua en el concejo de Gijón es muy buena y Jove tiene el mejor agua de Gijón».
Una afirmación que fue respaldada por sucesivos análisis posteriores y que descartaron en todo momento la existencia de sustancias perjudiciales para la salud en los manantiales. Tan sólo El Muselín fue cerrada durante un breve período de tiempo por unas filtraciones de algún material sospechoso. Por todo ello, ahora los vecinos exigen conocer el origen del mercurio que ha llegado hasta las fuentes y, sobre todo, en qué momento se produjo la contaminación para saber si corren riesgo de padecer algún problema de salud a raíz del consumo de ese agua.
Un estudio de la Autoridad Portuaria revela «casualmente» que el agua de La Piquera y El Muselín tiene altos índices de mercurio y pH.
El Ayuntamiento cierra las fuentes, que durante décadas habían sido consideradas potables por la Empresa Municipal de Aguas (Ema).
La Ema realizó periódicamente estudios que revelaban que la calidad de las aguas era la adecuada.