C. JIMÉNEZ
Una de las prioridades industriales de la Presidencia española de la Unión Europea el próximo año será la de impulsar la implantación de los vehículos eléctricos e híbridos en el mercado comunitario. En ese marco, el Ayuntamiento de Gijón se ha convertido en uno de los pioneros en la promoción de la movilidad eléctrica y la protección del medio ambiente a través del proyecto «Living Car». Recién inaugurado el punto de la red de recarga de vehículos eléctricos en el Parque Científico y Tecnológico, la ciudad se prepara para dar la bienvenida a un nuevo sistema de transporte sostenible.
«Living Car» permite investigar este novedoso concepto de movilidad en un entorno real, con usuarios reales. No sólo contempla la dotación a las ciudades de las infraestructuras necesarias para la recarga del vehículo, sino que también considera al propio vehículo, al usuario y al resto de ciudadanos. En este caso la involucración de los ciudadanos resulta crucial ya que, en un futuro, serán los compradores de esos nuevos vehículos y los que deben adaptarse a los aspectos diferenciales que presentan los vehículos eléctricos con respecto a los de combustión. El primero de estos turismos en España, modelo Think City, ya está en la Fundación Prodintec y ha llegado de la mano de la distribuidora Going Green, que comercializará otras 549 unidades en la Península. El centro tecnológico lo empleará para sus primeros experimentos sobre movilidad ecológica.
Junto al proyecto de Gijón, surgido al calor de un consorcio apoyado por la iniciativa privada y pública, el Gobierno ha activado a través del Ministerio de Industria un plan piloto («Movele») de introducción de vehículo eléctrico con el objetivo de demostrar la viabilidad técnica, energética y económica de esta alternativa de movilidad. El proyecto incluye el despliegue de una red experimental de recarga que tendrá sus primeros 546 enchufes «verdes» en Madrid, Barcelona y Sevilla. Gijón instalará a lo largo de 2010 otros diez puntos de recarga mientras que el País Vasco, Galicia, Castilla y León y Andalucía disponen de diferentes líneas de ayudas para el desarrollo del vehículo eléctrico en sus respectivas comunidades.
Pero el Gobierno considera que los planes piloto no son suficientes y hoy mismo el ministro de Industria, Miguel Sebastián, se reunirá con cerca de 50 potenciales inversores y promotores del nuevo modelo de movilidad para proponerles un sistema de colaboración que logre dar mayor credibilidad a su objetivo de contar con un millón de coches eléctricos en 2014. La ley de Economía Sostenible que prepara el Gobierno español incluirá rebajas fiscales para quien instale en su domicilio puntos de recarga para automóviles eléctricos con el objeto de llegar en 2020 a un 20 por ciento de vehículos eléctricos en la flota automovilística española. El Ministerio de Industria calcula que con la puesta en circulación de estos vehículos se ahorrarán 2.773 toneladas de petróleo al año y se evitará la emisión de 4.471 toneladas de CO2.
El presupuesto para ayudas directas a la adquisición de vehículos eléctricos en todo el territorio nacional asciende a 8 millones de euros. El plan «Movele», impulsado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA) del Ministerio de Industria, permite a los compradores de estos vehículos acogerse a ayudas que van desde los 750 hasta los 20.000 euros.
El Ayuntamiento de Gijón, que actúa junto a la Fundación Prodintec como cabeza tractora en el «Living Car», también contempla importantes rebaja en la «viñeta» de los propietarios de vehículos eléctricos. El centro tecnológico asume en este caso las labores de coordinación del proyecto mientras que la Administración local se encargará de desarrollar medidas de discriminación positiva para la promoción del uso de vehículos eléctricos. Por su parte, el grupo Temper será el responsable del desarrollo y fabricación de soluciones para las infraestructuras de puntos de recarga, e Isastur, de la ingeniería eléctrica y de control y la ejecución de los proyectos de «electrolineras» o enchufes «verdes» del «Living Car». HC Energía realizará un análisis de las redes y Banco Herrero se encargará de la investigación de la aplicación de nuevos métodos de pago basados en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Francia también cuenta con un planteamiento mixto para el lanzamiento del coche eléctrico. En el país vecino se realizarán inversiones por importe de 4.000 millones de euros, con la previsión de llegar a dos millones de vehículos eléctricos y 4,4 millones de puntos de recarga en 2020. Allí, el Estado se comprometió a adquirir 50.000 unidades para el parque móvil de las empresas públicas, además de invertir 1.500 millones de euros en el desarrollo de una red de estaciones de recarga eléctrica. El sector privado deberá aportar 2.000 millones de euros en este apartado. Ése es precisamente el punto del plan «Movele» que el Gobierno quiere reforzar en su reunión de hoy con empresas del sector eléctrico, petroleras, compañías automovilísticas, empresas de Tecnologías de la Información y de servicios e infraestructuras para la Administración. El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero quiere implicar a las eléctricas y al sector privado para dar el impulso definitivo al coche eléctrico. El Ayuntamiento de Gijón y la Fundación Prodintec ya se han aplicado en esta tarea mediante la creación de un consorcio mixto.
El vehículo eléctrico adquirido con carácter experimental por el centro tecnológico asturiano cuenta con una autonomía de 203 kilómetros y alcanza una velocidad máxima de 120 kilómetros por hora, con una clara orientación al uso urbano, según los responsables de la empresa distribuidora. Además, no emite gases contaminantes, reduce la contaminación acústica y es reciclable en un 95 por ciento.