M. S.
Las negociaciones no sólo han cuajado con El Corte Inglés. La sociedad promotora de la ZALIA también ha firmado una reserva de suelo con una agrupación empresarial vinculada al sector del transporte. «Y sobre la mesa tenemos otros proyectos que ya están bastante maduros», asegura el director de la zona de actividades logísticas, aunque los detalles no se darán a conocer hasta que las conversaciones cristalicen en un acuerdo formal.
Sí adelanta que «algunas de las empresas con las que se está hablando son grandes multinacionales» con perspectivas de expansión y necesidad de espacio estratégico. En cualquier caso, «la apuesta de todas las compañías que se instalen en ZALIA será grande. La parcela mínima tendrá unos 5.000 metros cuadrados y eso lo dice todo», precisa Enrique Álvarez, que se pone al frente de la zona logística por segunda vez desde que se inició el diseño y tramitación del proyecto, tras un intervalo de tiempo en el que desempeñó el cargo de director general de Vivienda.
Antes de que finalice el año, coincidiendo con la presentación de la oferta comercial de la ZALIA, se abrirá un plazo para la solicitud de suelo. Lo que se había hecho hasta la firma de los dos primeros acuerdos es un trabajo de precomercialización. Proceso que permitió a la sociedad promotora de la zona logística darse a conocer en la escena logística y «perfilar proyectos con un valor añadido como la innovación», apunta Álvarez, que ayer tenía en la mesa de su despacho de El Musel una amplia lista de empresas que habían llamado interesándose por la ZALIA.
La cara amarga de la actuación es la de las expropiaciones aprobadas por la Administración regional para hacerse con aquella parte del terreno -290.000 metros cuadrados- que no ha podido adquirirse de forma amistosa. Por este expediente expropiatorio se están viendo afectadas unas veinte familias de San Andrés de los Tacones, que el pasado sábado impugnaba las hojas de aprecio, en las que se tasa el metro cuadrado de finca a 2,99 y 5,98 euros. Desde la ZALIA se les deja abierta la puerta a un posible acuerdo.