R. V. / M. C.
Félix Baragaño tiene una amplia presencia en la vida social de Gijón tanto por su labor empresarial como por su vinculación con el mundo del deporte. El empresario es el ex presidente y máximo accionista del Gijón Baloncesto, el equipo que durante años aglutinó las ilusiones de todos los asturianos aficionados a este deporte. Su pasión por el baloncesto ha corrido paralela a su interés por ampliar los horizontes de la empresa familiar, con sede en La Calzada, reconvertida con el paso de los años en un grupo empresarial con cuatro divisiones: torres eólicas, palas eólicas, proyectos y pretratamientos.
La casualidad y la formación académica de ambos como ingenieros ha generado un curioso lazo de unión entre Arias de Velasco y Baragaño en el pasado. El primero fue hace años profesor de Álgebra y Cálculo del segundo en una academia. «A Luis le tengo un cariño especial porque fue mi profesor. Un gran profesor. Defendemos posturas alternativas en este caso, pero no hay nada personal», explicaba ayer mismo Baragaño, quien ahora espera que la Consejería de Industria dé en las próximas semanas el pistoletazo de salida al proceso electoral, para, «primero, convencer de este proyecto a los del propio gremio y, luego, a los demás que forman parte del plenario».