Eloy MÉNDEZ
La explicación que la Empresa Municipal de Aguas (EMA) dio a los vecinos de Jove tras el cierre de las fuentes de La Piquera y El Muselín por altos niveles de mercurio y, según la cual, beber ese agua no es perjudicial para consumidores habituales tiene precedentes. En una reunión del consejo de distrito periurbano celebrada el pasado 27 de febrero de este año, la concejala de Medio Ambiente, Dulce Gallego, tranquilizó a un representante de este organismo ante el cierre de fuentes en algunas parroquias de la zona rural con un argumento similar. «Al que lleva toda la vida consumiendo el agua de una fuente que no tiene las características que te marca la legislación de potabilidad no le va a pasar nada», aseguró la edil. Un razonamiento que los vecinos de Jove insisten en haber escuchado por boca de representantes de la EMA hace unos días.
La pregunta en aquella reunión de febrero la lanzó Jesús Suárez de Arriba, secretario de la Asociación de Vecinos «El Peñón» de Fano, preocupado por la colocación de carteles que anunciaban la prohibición de consumir agua en algunas fuentes sin aviso previo por parte municipal. «En las últimas fechas han aparecido en fuentes de las parroquias letreros indicando agua no potable, sin que se haya identificado qué organismo los ha puesto, sin que se haya comentado a las asociaciones de vecinos nada», dijo entonces Suárez de Arriba. «Si eso tiene que ver con la Empresa Municipal de Aguas, que suponemos que sí, pedimos que, primero, cuando esto se haga, se les comunique previamente a los vecinos para no encontrarse con este tipo de sorpresas y saber el porqué», continuó.
Cuando Dulce Gallego tomó la palabra en su turno de intervención, manifestó que «al que lleva consumiendo el agua toda la vida no le va a pasar nada, y te va a decir que está buenísima, yo la consumo y no me pasa nada, claro que sí, y no le pasa nada, pero el que viene a lo mejor esporádicamente y se acerca a la fuente y coge agua y la consume y no está acostumbrado puede tener problemas».
Esta misma aclaración es la que los vecinos de Jove aseguran haber recibido de responsables de la EMA tras el cierre de La Piquera y El Muselín y de la que este periódico se hizo eco. Una aclaración que hicieron llegar a representantes vecinales que se interesaron en conocer las posibles consecuencias del consumo del agua de esos manantiales. Lo que aún desconocen los vecinos es el índice exacto de mercurio y pH en los acuíferos.