R. VALLE
«Complejo, comprometido, solidario... y muy político». Así definió ayer el edil de Hacienda, Santiago Martínez Argüelles, el presupuesto municipal que prepara para el año que viene ante los representantes sindicales que acudieron a escucharle en la conferencia que ofreció en la sede gijonesa de UGT. Martínez Argüelles no concretó partidas ni inversiones, pero sí prioridades políticas. «Nuestros objetivos son el empleo y la política social, con la vivienda como elemento singular», explicó. Y en este sentido, el concejal socialista garantizó el mantenimiento «y crecimiento, si se puede», de todas las partidas vinculadas a las áreas social y de vivienda, y un esfuerzo especial en la contratación de personal a través de los programas de empleo, que tendrá su reflejo en el capítulo I del presupuesto, el dedicado a los gastos de personal.
Este apoyo a planes extraordinarios de empleo que hagan frente a la crisis económica se hace pese al hecho constatable de que el presupuesto municipal bajará con respecto a los ejercicios anteriores. Ahora mismo el Ayuntamiento maneja un presupuesto de 241 millones, que se eleva a 329 millones si se tiene en cuenta el consolidado que suma las cuentas de las empresas y sociedades del Grupo Ayuntamiento. El edil de Hacienda cuenta con un descenso de más de 12 millones de euros en las transferencias que le llegan del Estado y de 11 millones en el recurso a deuda. Si este año, y en cumplimiento del plan económico-financiero, se contrató un préstamo de 33 millones, para el año que viene el recurso a deuda se limita a 22 millones. Un descenso de ingresos que no se compensa con la decisión de dedicar a gasto corriente 5, 5 de los 28 millones de euros que le corresponden a Gijón en el segundo «plan Zapatero».
El nuevo presupuesto municipal, que se presentará oficialmente a principios del año que viene, asume las obras ya comprometidas y utiliza los planes especiales de los gobiernos autonómico y nacional como espacio para la nueva inversión gracias a otros 33 millones de euros. El remate de la rehabilitación de El Molinón es una de esas obras que se encajará en ese puzzle de financiación a tres bandas que organiza Martínez Argüelles.