R. VALLE
Proteger el eslabón más débil de la cadena de la movilidad: el peatón. Ése es uno de los principios que rigen las últimas actuaciones en la calle de la concejalía de Seguridad Ciudadana y Movilidad que lidera la concejala Begoña Huergo. Y una de las reflexiones que más repitió ayer la edil socialista en la presentación oficial del nuevo mapa de balizas luminosas en pasos de peatones de la ciudad.
El Ayuntamiento ha invertido en los últimos cuatro años alrededor de 836.000 euros en la instalación de esas señales luminosas que alertan al conductor, con una visibilidad de 400 metros, de la presencia de un lugar de prioridad para los viandantes. Este tipo de balizas se ha instalado en los pasos de peatones de mayor afluencia o en aquellos que pueden tener la consideración de más inseguros para el viandante.
Ahora mismo hay instaladas 751 balizas en 84 pasos de peatones repartidos por medio centenar de calles de la zona centro de la ciudad y los barrios de Pumarín, El Llano, Moreda, La Calzada, El Coto, Contrueces, Polígono de Pumarín, Laviada y Montevil. La idea del equipo municipal es seguir ampliando esta red en los barrios de la periferia al tiempo que desarrollando otros elementos de seguridad viaria. «Sí que notamos un descenso en los accidentes de peatones. No sólo es por esta medida. Son todo un conjunto con los controles, el fotorrojo, la mayor presencia policial...», explicaba ayer la concejala, quien evitó poner números a ese descenso hasta tener completada la estadística de este año.
La apuesta del Ayuntamiento de Gijón por las balizas luminosas comenzó en el año 2006. La primera fase de la operación se concretó en la señalización de 23 pasos de peatones con 256 balizas. En los siguientes ejercicios presupuestarios se reservaron partidas para otras 45 balizas en seis pasos de peatones y el impulso definitivo al sistema llegó este año de la mano del fondo estatal de inversión local, el denominado «plan Zapatero» ante la crisis. Uno de los proyectos financiados con este dinero en el apartado de mejora de la seguridad vial y de la movilidad sostenible urbana posibilitó la instalación de 450 balizas luminosas en 55 pasos de peatones. Este proyecto, que afectó a varios barrios de la ciudad, supuso una inversión de casi medio millón de euros, la contratación de la firma Sociedad Ibérica de Construcciones Eléctricas y garantizar el trabajo de 23 personas.