J. M. CEINOS
J. M. C.
El sector de la construcción comenzará a remontar la crisis a mediados del año que viene. Al menos, esa es la perspectiva con la que trabaja Serafín Abilio Martínez, presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC). En un receso de la primera jornada del I Congreso nacional de hogar digital, que ayer se inauguró en el Recinto Ferial de Asturias «Luis Adaro», el presidente de la CAC afirmó que «aún estando hoy en una situación incómoda, es cierto que Asturias va a ser la región que primero va a salir adelante en materia inmobiliaria». La razón: «Tenemos el estocaje de vivienda más pequeño de España, que tiene como positivo que antes empezaremos a recuperar actividad y empleo».
Por ello, según Serafín Abilio Martínez, «cuanto más reduzcamos el estocaje más inmediatamente saldremos de la crisis», y los convenios con varias entidades bancarias para facilitar la compra de viviendas en Asturias ayudan, aseguró, a reducir el parque de viviendas sin vender.
Tras pasar ya el peor momento, dijo el presidente de la CAC, «pensamos que más o menos a mediados del próximo año podríamos invertir la curva. Hemos mejorado un poco las ventas, pero hay que ir a más, y esperamos que en el verano de 2010 estemos en una situación más agradable y mejor para todos». Es decir, «estaríamos contrando obra y eso es básico para la actividad».
Respecto los precios de la vivienda en Asturias, Serafín Abilio Martínez aseguró con rotundidad que «se van a mantener; hay una demanda asegurada» de entre 8.000 y 8.500 pisos al año. Por ello «no habrá descuentos del 30 y del 40 por ciento, es imposible». Y puso un ejempo: «Estaríamos hablando de que aquella empresa que va a esos descuentos es que algo le pasa, es un cuerpo que pierde sangre y los descuentos con una esquela» empresarial.
Por su parte, Severino García Vijón, presidente de la Federación Asturiana de Empresarios, opinó que una prórroga presupuestaria en Asturias sería «un fracaso político».
Si pudiera reducirse el panorama de la arquitectura mundial a dos grandes corrientes, Bernard Cywinski sería uno de los apóstoles de la que defiende la sostenibilidad frente a la que apuesta por los «edificios heroicos», que es como definió ayer el arquitecto estadounidense las obras que diseña, por ejemplo, el español Santiago Calatrava.
Cywinski tiene una buena tarjeta de presentación: su estudio de arquitectura diseñó la mansión del magnate Bill Gates, el creador de Microsoft, cerca de Seattle, en el Estado de Washington (costa oeste de los Estados Unidos). Una gran construcción en la que se aplicó el modelo de la sostenibilidad basado en las nuevas tecnologías y materiales. Con esa vitola Bernard Cywinski pronunció ayer la primera ponencia del I Congreso nacional de hogar digital, al que el arquitecto acudió «por una amistad».
Defensor a ultranza de las nuevas tecnologías «que abaratarán los costes», una teoría en sintonía con lo que pensaban los arquitectos de la escuela Bauhaus, nacida en la Alemania de la República de Weimar, Cywinski está convencido de que «estos elementos ya estarán en las casas desde su adquisición» dentro de pocos años. Todo ello para conseguir, afirmó, «a través del diseño sostenible poder dejar un mejor legado a nuestros hijos».
Con «bosques que se especializan en la producción de madera específicamente para la construcción» y el empleo de «materiales de alto rendimiento y menos toxicos», los «edificios heroicos» tienen los días contados, por lo menos es lo que opina Cywinski.
¿La razón? Según el arquitecto estadounidense: «En el futuro no contaremos con los recursos necesarios para construir estos edificios heroicos». Tampoco para mantenerlos. Y se preguntó, durante su ponencia, Cywinski: «¿Cuánto cuesta solamente mantener la pintura blanca?» de las fachadas de muchas de las obras de Calatrava.
Pero reconoció el arquitecto, que también ha diseñado el edificio de Apple de la Quinta Avenida de Nueva York, que «Calatrava, al que respeto, responde a aquellas personas que aspiran al reconocimiento y quieren estar en una cultura sofisticada y por eso necesitan esas cosas».
Como no podía ser de otra forma se le preguntó a Bernard Cywinski por el encargo de Bill Gates y el motivo por el que uno de los hombres más ricos del mundo confió a su estudio el diseño de su casa. Pues, fundamentalmente, por dos razones: el estudio de Cywinski fue uno de los primeros que se dedicaron en los Estados Unidos a la construcción de edificios específicamente para las investigaciones en el área de informática. Y el segundo: «Hacemos casas, y esto es muy importante, las casas nos mantienen en contacto con las personas, no sólo con las corporaciones».
También aseguró el arquitecto que Gates «tenía las ideas claras en cuanto a la tecnología; tenía un equipo de investigadores e informáticos y su equipo de analistas diseñó los sistemas que se iban a incorporar a la casa». Una tecnología, como las pantallas planas de televisión, «que ahora tenemos todos».
Y dentro de su ponencia Bernard Cywinski dejó claras dos cuestiones: «Para tener un edificio sostenible lo básico es saber su orientación respecto al sol» y que los arquitectos, ahora, son los «intérpretes de los que sale de las máquinas», de los ordenadores.