FÉLIX BARAGAÑO SUÁREZ
Empresario, candidato a la Cámara de Comercio
R. VALLE
Hace algo más de año y medio, el actual presidente de la Cámara de Comercio, Luis Arias de Velasco, anunció a los miembros de su comité ejecutivo que no pensaba prolongar su mandato más allá de los cuatro años comprometidos. Él mismo puso sobre la mesa el nombre de su sucesor: el empresario gijonés del metal Félix Baragaño. A pocos meses de las elecciones, Arias de Velasco se plantea luchar por repetir en el cargo y su anunciado delfín acaba de hacer público que se le enfrentará desde otra candidatura.
-¿Cuándo cambió todo?
-Cuando Luis (por Arias de Velasco) me hizo esa propuesta inicial, todo el mundo me dijo que era una barbaridad plantear una sucesión dos años antes. Me recomendaron que estuviera tranquilo y esperara. Luis comentó recientemente que dejar la Cámara ahora con los problemas que se habían creado dentro le producía mal sabor de boca y que pensaba en continuar. Llegó a ofrecerme la posibilidad de que me integrase en su candidatura para que al cabo del tiempo se diera un relevo natural. Pero desde hace dos o tres meses la recomendación que todo el mundo me daba era que no tenía sentido una candidatura conjunta y que había que intentar una candidatura alternativa, que era lo lógico. No queríamos ir a una sucesión por la vía lenta, sino por una vía un poco más rápida para favorecer un cambio natural que están demandando las instituciones y el empresariado.
-¿Cuáles son sus apoyos más allá del sector del metal?
-Antes de tomar la decisión, yo lo consulté a Femetal y se me dijo que se daba un apoyo total a la decisión que yo tomara y hubo unanimidad al decidir que esta vía era la más acertada. También tengo apoyos a título personal, de asociaciones, de instituciones... pero con estas cosas hay que ser tremendamente prudente. Yo creo que todo lo relacionado con la Cámara debe quedar dentro del ámbito empresarial, y es donde vamos a movernos y en ese ámbito donde he recibido multitud de ánimos y apoyos.
-Usted es un hombre de industria, pero también tiene que convencer de su proyecto a representantes de sectores tan diversos como el comercio, la hostelería, la construcción... ¿Conseguirá esos apoyos?
-Antes que nada, tengo que dejar claro que no soy un gran empresario, soy un empresario modesto. Y además una persona tremendamente abierta y dialogante a la que le apetece ser la voz de todos esos colectivos con los que no estoy tan directamente involucrado. Queremos una Cámara de todos, donde exista equilibrio, por ejemplo, entre las empresas grandes y las empresas pequeñas.
-¿Enumere los grandes errores del actual presidente a lo largo de su mandato?
-Yo no puedo hacer un análisis pormenorizado de lo que ha pasado en la Cámara. Sólo sé que soy el receptor de las inquietudes de quienes consideran adecuado que se dé una renovación.
-¿Y su relación con Luis Arias de Velasco, con quien tiene vínculos desde su época de estudiante?
-La primera persona que supo lo que iba a hacer fue Luis. Estuvo exquisito, cariñoso y me felicitó. Yo sólo puedo hablar bien de Luis Arias de Velasco: le tengo un cariño especial.
-Habla usted de apoyo institucional y hay quien recuerda que en algún acto público la Alcaldesa llegó a decir que Gijón le necesitaba. ¿Era para presidir la Cámara?
-Tanto la Administración local como la regional están totalmente al margen de las votaciones de la Cámara. Ni se van a definir ni les corresponde hacerlo. Yo no voy a negar que mis relaciones con las administraciones son excelentes.
-¿Y a partir de ahora...?
-Los próximos quince días vamos a tener contactos con representantes de todos los gremios empresariales para ponernos a su disposición, oír sus propuestas y pedirles su apoyo. Incluso queremos recuperar empresas que en su día estuvieron en la Cámara y que queremos que repitan.
Félix Baragaño Suárez
Gijonés de la cosecha del 59, inició sus estudios en el Corazón de María hasta que un oportuno fichaje como jugador de baloncesto le llevó a la Inmaculada. Ingeniero industrial, es el actual gerente de la Sociedad Española de Mecanización, empresa que fundara su padre. Su apuesta por el asociacionismo le ha llevado al Club Asturiano de la Calidad y la Red Asturiana de Bussines Angels. Fue presidente del Gijón Baloncesto.