Eloy MÉNDEZ
El día de ayer marcó un antes y un después en la historia urbanística gijonesa. La «primera piedra virtual» de la futura estación provisional, cuya construcción correrá a cargo de la Unión Temporal de Empresas, Vías y Construcciones y Ceyd SAU, supone el inicio de un largo período de obras que modificarán la actual estructura del centro urbano y de numerosos barrios. La ciudad se prepara para años de mutaciones permanentes hasta que se desarrolle completamente un plan con muchos flecos por perfilar. Los discursos de algunos de los «padres» del macroproyecto desvelaron, no obstante, algunas incógnitas que afectarán casi de inmediato a los gijoneses.
l Voladura del puente de Carlos Marx.
El actual puente de Carlos Marx que comunica los barrios de Laviada y El Polígono con El Natahoyo será eliminado a principios del año 2011, una vez entre en funcionamiento la estación provisional. Para entonces, los trabajos para la construcción de la futura estación intermodal ya habrán dado sus primeros pasos y esta infraestructura que soporta un importante tránsito rodado será eliminada definitivamente. El puente, situado a escasos metros de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, fue construido hace años para sustituir a un túnel que pasaba por debajo de las vías y que presentaba problemas de seguridad.
l Pasarelas peatonales durante las obras.
Cuando comience el desalojo de la playa de vías, el Ayuntamiento habilitará pasarelas que permitirán cruzar a pie los actuales terrenos situados entre las estaciones de Jovellanos y El Humedal. De esta forma se anticipará en el tiempo una de las posibilidades que ofrece el plan de Gijón al Norte: comunicar en escasamente cinco minutos dos partes de la ciudad ahora separadas por la cicatriz ferroviaria. Aunque desde el Ayuntamiento aún no se ha concretado cuántas pasarelas peatonales habrá, sí se ha hecho público que serán «varias» y que estarán listas para dentro de año y medio.
l El metrotrén pone rumbo a Cabueñes.
Uno de los proyectos urbanísticos que más dudas ofrece a día de hoy a la mayoría de los gijoneses por los continuos retrasos que ha sufrido es el desarrollo del metrotrén. «Mucha gente se pregunta para qué quiere un metro una ciudad del tamaño de Gijón», aseguró ayer la alcaldesa de la ciudad, Paz Fernández Felgueroso. «Para completar unas infraestructuras que la sitúan a la vanguardia del 8 asturiano», se respondió a sí misma al referirse a la zona central de la región que engloba también Avilés, Oviedo y las cuencas mineras. Sin embargo, la regidora no quiso dar plazos concretos sobre el desarrollo de la obra, aunque sí aseguró que «en los próximos meses» se conocerán datos del estudio de construcción de la prolongación del túnel que unirá el centro de la ciudad con Cabueñes, una parroquia a la que, como indicó ayer Fernández Felgueroso, «acuden a diario cuatro mil estudiantes, dos mil trabajadores del Parque Científico y Tecnológico y varios miles de personas que van a trabajar o por otros motivos al hospital».
l La estación de la plaza de Europa: revolución en el centro.
Desde que se dio a conocer que la plaza de Europa albergará la estación que el metrotrén tendrá en el centro de la ciudad, las dudas sobre la viabilidad del proyecto han sido continuas. Sin embargo, ayer Fernández Felgueroso se envolvió de optimismo y prometió «novedades importantes» en un corto plazo de tiempo. Según la Alcaldesa, el principal problema al que los técnicos tienen que hacer frente a la hora de construir este equipamiento es la calidad de los terrenos donde se asentará. «Estamos hablando de unos terrenos que son bastante problemáticos y, por eso, es necesario ir con mucha tranquilidad y hacerlo todo de una forma muy cuidadosa», sentenció ayer, tras insistir varias veces en que el metrotrén «transformará para siempre el transporte urbano» gijonés.