Eloy MÉNDEZ
El gobierno local satisfará una de las demandas más repetidas en este año por los vecinos que viven en los tres barrios del distrito centro: la de impulsar sus espacios deportivos. Un día después de que se iniciara el desarrollo del plan de vías, la alcaldesa de la ciudad, Paz Fernández Felgueroso, añadió otra novedad a la ambiciosa transformación que se ejecutará en la zona: el Ayuntamiento ya ha decidido que la zona contará con un equipamiento deportivo en el terreno liberado tras el soterramiento de la barrera ferroviaria. «Aún no hemos estudiado qué tipo de instalaciones tendrá el edificio», aseguró ayer la regidora, que tampoco concretó plazos para la obra. Unos plazos que sí ofreció el secretario general del PSOE gijonés, José Manuel Sariego, para la futura estación intermodal. «Debería estar para 2015 o 2016», dijo ayer en un acto del partido.
La promesa de construir un equipamiento deportivo en la zona colma, por el momento, una vieja reivindicación de los vecinos de Laviada, el centro y Cimadevilla. Los más de 60.000 habitantes que suman los tres barrios, que viven en una de las zonas de mayor densidad poblacional del concejo, están obligados actualmente a desplazarse a centros deportivos municipales de otros puntos relativamente alejados de sus viviendas. Por eso, desde hace varios años han presionado para que el Ayuntamiento escuche sus exigencias. Esa presión se ha incrementado desde el anuncio del inminente cierre de la piscina de Panchano. «En el centro no nos ha sido fácil encontrar un lugar para este tipo de espacios», señaló Fernández Felgueroso.
Por su parte, Sariego se mostró optimista sobre la puesta en marcha de los trabajos para eliminar la barrera ferroviaria al señalar que «ya están comenzando las obras de la estación provisional sobre la antigua autopista, que es la pieza clave para desbloquear el plan de vías, extender el metrotrén hasta Cabueñes y conectar después todo ese entramado en una nueva y moderna estación intermodal, semisoterrada, paseable e integrada en los barrios». Una infraestructura que, según dijo, estará terminada en un máximo de seis años.