M. C.
El presidente del comité de empresa de Factorías Juliana, René Rodríguez, aseguró ayer que la dirección de Factorías Vulcano quiere «cargarnos el muerto a los trabajadores, y no lo vamos a consentir». Rodríguez salió al paso del escrito que Vulcano remitió al juez que instruye el concurso de acreedores de Juliana en el que acusa a la plantilla de boicotear la construcción de los buques sísmicos para provocar la insolvencia del astillero y así poder prejubilarse. Vulcano estudia demandar a la SEPI, a Izar y a los sindicatos por haber pactado garantías de prejubilación o recolocación para los trabajadores en caso de insolvencia del astillero gijonés.
Para el comité de empresa, no cabe duda de que la insolvencia del astillero se debe a «la mala gestión» de los responsables de Vulcano, que «no supieron dirigir el astillero ni supieron contratar» los buques sísmicos en un precio adecuado para evitar incurrir en pérdidas. René Rodríguez ya había advertido a la SEPI durante el proceso de privatización de la dudosa solvencia financiera de Factorías Vulcano. El comité apostaba, como mal menor, por vender Izar Gijón a Construcciones Navales del Norte, empresa que adquirió el astillero de Izar en Sestao (Vizcaya), una factoría que en 2007 obtuvo 10 millones de euros de beneficio, mientras que Juliana registró ya entonces sus primeras pérdidas.
El presidente del comité de Juliana recuerda que en 2007 la plantilla efectuó 32.000 horas extra y en 2008 otras 34.000, hasta que en el mes de octubre de ese año decidieron limitarse a cumplir con la jornada laboral que marca el convenio colectivo. Esa medida se tomó en un momento en el que Juliana había dejado de pagar a las compañías auxiliares, que a su vez despidieron a parte de su plantilla, y en el que el astillero no tenía liquidez «ni para comprar consumibles para soldar».