María Cruz Amezaga fue mastectomizada hace más de 30 años. De su experiencia lanza hoy un mensaje para todas las mujeres en su misma situación: «Lo fundamental es ir hacia la reconstrucción, no se puede vivir sin mama porque entonces eres media mujer. Es una operación necesaria para la feminidad». La que fuera fundadora de la asociación de mastectomizadas de Asturias explica que en los primeros momentos de la enfermedad es necesario eliminar los pensamientos negativos.
«Hay que poner optimismo, luchar y sobreponerte», anima Mari Cruz. A su juicio, el de mama «es el mejor cáncer que te puede tocar, no es más que un contratiempo en el camino». La enfermera Diana Oliveira apela también al papel de las familias: «El paciente oncológico no necesita compasión, es normal la tristeza pero no se le puede considerar un inválido».