E. M.
La lucha municipal contra las malas hierbas ha comenzado. Las cunetas de la zona rural del concejo se preparan para una limpieza a fondo durante los próximos seis meses, después de que la Unión Temporal de Empresas, formada por Excavaciones y Transportes Emilio y Forestal Malleza, comenzara ayer sus trabajos de desbroce en el desvío de la carretera AS-326 hacia Bateao-Picún, parroquia de Serín. Cuatro máquinas y catorce operarios pusieron en marcha esta tarea, que afectará a todos los caminos principales de las 25 parroquias gijonesas y que cuenta con un presupuesto de 296.325 euros.
Una sociedad contratada por el Ayuntamiento se hará cargo del mantenimiento de las principales vías del área periurbana por primera vez. Un servicio que realizaban hasta ahora trabajadores municipales con material alquilado casi en su totalidad. «En algunos momentos habrá hasta tres grupos en funcionamiento», aseguró ayer el concejal de Mantenimiento Urbano y Rural, Manuel Faustino García. Cada retén estará formado por siete expertos y dos máquinas.
La deforestación afectará a 285 kilómetros de caminos y se ejecutará desde el oeste hacia el este del municipio. «Los trabajadores tienen planos para seguir una ruta fijada», dijo ayer «Tino Venturo», que desveló que el año que viene la misma sociedad será contratada por 600.000 euros para la mejora de las vías secundarias.