FRANCISCO GARCÍA
Hace 4.300 años, los chimpancés utilizaban en África cascanueces como herramienta de trabajo, según confirmó hace algún tiempo una investigación dirigida por Julio Mercader. Lo que demuestra que cuatro milenios atrás algunos primates eran más listos que algunos de nosotros, que seguimos partiendo las nueces con la mandíbula como palanca. Y como consecuencia de tan primitiva tecnología en el oficio de hincar el diente nos vemos obligados a entregarle cada mes medio sueldo al dentista. Hace unos años, científicos del Massachusetts Institute of Technology enseñaron a unos macacos a contar hasta cinco, experimento que se publicó en «Nature» para alborozo de los nietos de la mona «Chita» y escarnio de Johnny Weissmüller. Aún hoy hacen falta años y raciones de electroshock para evitar que algún espécimen humano pueda llegar hasta cinco sin llevarse tres. Lo cual confirma que el hombre desciende del mono y con el paso de los siglos sigue descendiendo.