Esta semana tuvo lugar en la Universidad de Oviedo el VI Seminario internacional del grupo de investigación «Escritoras y Escrituras», bajo el título de «Las revolucionarias. Literatura e insumisión femenina».
A lo largo de las distintas sesiones los asistentes fuimos conociendo una serie de mujeres fuera de lo corriente, desde la británica Vita Sackville-West, presentada por la catedrática de Inglés de la Universidad de Oviedo Socorro Suárez Lafuente, con el título «Retrato de transgresora», hasta las antiguas formas de transgresión de «Herodías y Salomé», presentadas por el escritor Alberto S. Álvarez-Insúa, del Instituto de Filosofía del CSIC.
Hubo no pocas comunicaciones sobre las insumisas italianas, debido a la presencia en el seminario de un buen número de participantes italianos y de profesores de Italiano de varias universidades de España. Se pueden citar como muestra las imágenes de Letizia Battagla, que con sus fotografías luchó contra la mafia de Palermo y a favor de muchas causas sociales, presentada por Brigidina Gentile, del Senado de la República Italiana, así como la disertación del profesor Gualterio de Santis, de la Universidad de Urbino, sobre «Las místicas italianas, un género rebelde».
Las insumisas españolas estuvieron ampliamente representadas, desde «Catalina de Erauso, la monja alférez», presentada por Julia M.ª Labrador, de la Universidad Complutense, y Alberto S. Insúa, coautor de los diálogos de la película «La monja alférez» (Javier Aguirre, 1986), hasta «Mercedes Formica: una adalid de los derechos de la mujer en el franquismo», en exposición del profesor Miguel Soler Gallo, de la Universidad de Cádiz, pasando, entre otras muchas, por «Rosario Acuña ante la cuestión femenina», presentada por Ana María Díaz-Marcos, profesora de la Universidad de Connecticut (Estados Unidos).
Entre las sesenta y seis ponencias expuestas en dicho seminario yo tuve el honor de participar para reivindicar la obra de Corín Tellado como reflejo de las luchas y los avances de la mujer en España en la segunda mitad del siglo XX.
En mi exposición «Corín Tellado, mujer rebelde y escritora audaz» la presenté ante el auditorio como mujer rebelde y tajante ante las injusticias, realista y valiente ante las adversidades, trabajadora y responsable a lo largo de toda su vida, y descubrí el tesoro de humanidad y ternura que guardaba en el fondo de su corazón.
Para definir su obra tomé una frase de la profesora M.ª Elvira Muñiz, recientemente honrada con la medalla de Asturias, que decía: «Corín Tellado toma lo que la vida le ofrece y luego lo embellece con su arte».
En mi comunicación mostré que Corín Tellado quiso reflejar, como fondo de sus novelas, la realidad en la que vivían en cada momento tanto ella como sus lectoras; de ese modo reflejó en las novelas de las tres primeras décadas la indefensión en la que se encontraban las mujeres de todas las edades. Primero, bajo la autoridad de unos padres que podían ser egoístas, dominantes o despreocupados; luego, sometidas a unas leyes hechas por y para beneficio de los hombres, y, en todo momento, sumidas en una sociedad netamente machista y paternalista.
A pesar de esta situación, Corín Tellado siempre presenta en sus novelas a mujeres triunfadoras, profesionales con estudios, abriendo con ello los horizontes del pensamiento de las lectoras. Y como antídoto a toda la maldad del mundo, la novelista presenta el sentimiento del amor, aunque para vivirlo en pareja la mujer tiene que renunciar a muchas cosas.
Con el paso de los años, el cambio de régimen y la instauración de nuevas leyes, Corín Tellado puede presentar a sus protagonistas gozando de libertad, mostrando, así, la evolución de la mujer en la sociedad española. La mujer, después de casada, puede seguir ejerciendo la profesión para la que se había preparado, lo que le permite compartir en el hogar el poder y la autoridad con el marido.
Y si su relación de pareja falla, ambos tendrán derecho a una nueva oportunidad. Porque las protagonistas de estas últimas décadas ya viven en un mundo que pertenece, por derecho propio, tanto a los hombres como a las mujeres.