M. S.
«Para el Ayuntamiento, la zona urbana es el interés general, y nosotros somos los propietarios del suelo, los que tenemos un interés particular». Una distinción que los vecinos de las parroquias gijonesas consideran «interesada». Convencidos de que «hay que romper esta dinámica», hacen especial hincapié en el hecho de que «nuestras sugerencias tendrán que ver con aspectos urbanísticos que nos afectan a todos, porque la ordenación del territorio incumbe a todo Gijón».
Como asunto de todos se refieren también al tratamiento de los núcleos rurales, algo que trae de cabeza a los vecinos de las parroquias y que constituye uno de los principales motivos de conflicto con el Ayuntamiento. El equipo de gobierno es partidario de contener el crecimiento de estos asentamientos de población catalogados como suelo no urbanizable. Desde la Federación «Les Caseríes», sin embargo, se reivindica lo contrario. «No se trata de llenar la zona rural de casas. Eso no lo quiere nadie. Pero se debería articular este tema contando con los residentes de las parroquias», argumentan.
En este sentido, el abogado que representa legalmente al movimiento ciudadano de la zona rural asegura que «permitir un cierto crecimiento de los núcleos no tienen por qué entrar en contradicción con el modelo de ciudad que tanto defiende el Ayuntamiento». La revisión, en cualquier caso, no ha hecho más que empezar. Se concluirá a mediados de 2011.