E. M.
El Grupo Covadonga gastó 22.000 euros en pagar a los servicios jurídicos que realizaron la auditoría financiera y contable que desaconsejaba la fusión con el Centro Asturiano de La Habana. Un gasto que, según dijo el presidente grupista Enrique Tamargo durante la pasada asamblea extraordinaria, «está dentro de los parámetros normales del mercado y totalmente justificado por la utilidad que ha tenido». El informe fue evaluado por el despacho de abogados Garrigues Walker, que encargó la realización del trabajo a once de sus profesionales.
Durante la pasada asamblea extraordinaria convocada por el Grupo Covadonga para informar a sus socios sobre la situación del Centro Asturiano de La Habana cuatro años después de que se firmaran los acuerdos de fusión por absorción entre ambas partes, varios socios preguntaron a la directiva de Tamargo el importe que había alcanzado el encargo de la auditoría. Ese día, el propio Tamargo prometió que ofrecería toda la información en la próxima asamblea ordinaria de la entidad, que se celebrará en marzo y que deberá aprobar las cuentas anuales presentadas por la directiva.
De los 22.000 euros destinados a la elaboración del informe jurídico, la mitad correspondieron al catedrático de Derecho Mercantil José María Muñoz, que fue el director del equipo y que, además, tuvo la responsabilidad de explicar a los socios grupistas los pormenores de la coyuntura económica por la que atraviesa el Centro Asturiano. El resto del dinero se destinó a pagar a los otros trabajadores, que han dedicado casi un año a elaborar el documento. El Centro Asturiano de La Habana no ha respaldado públicamente los resultados de la auditoría, a la que se opuso desde un principio.