MARCOS LEÓN
Ángel CABRANES
El comercio tradicional gijonés no pierde la forma cuando se trata de innovar su idea de negocio. La fiel clientela alcanzada por su amplia experiencia no alcanza como seguro de vida, y por ello algunos comerciantes se han visto abocados a adaptarse a la fluctuante demanda. La solución está en una atención más personalizada, complementando su servicio a través de las nuevas tecnologías. La creación de páginas web, que ofrecen un amplio abanico de posibilidades de compra; el envío de ofertas personalizadas vía sms; o la compra directa de las mercancías para actualizar sus productos con mayor rapidez son algunas de las fórmulas más efectivas.
l Mercancía a la carta
María José Vigil descubrió hace tres años que los costes en los que incurría para comprar su mercancía a los representantes eran demasiado altos en relación a su calidad. «El precio que pagábamos era importante y te ofrecían productos que no iban con las tendencias del momento. Incluso, los clásicos pendientes de pinza, que mucha gente continúa demandando, no había ninguno que te los pudiera vender», explica la dueña de perfumerías Vigil. Fue entonces cuando, contratando vuelos baratos, comenzó a visitar varias ferias de Francia e Italia para mayoristas. «Siempre tuvimos mucha tradición en complementos y allí comenzamos a adquirir bisutería como piedras, pulseras y colgantes, que nosotros mismos montamos en nuestro taller. Esto te permite adaptarte al gusto del cliente. Además, pudimos ofrecer un servicio pos-venta para arreglar aquellas piezas que se rompieran o sufrieran algún desperfecto», destaca esta gijonesa.
Su apuesta fue todo un éxito, «esta nueva fórmula ha supuesto un ahorro de casi el 50% en costes», admite Vigil, quien actualmente viaja cada dos meses para encontrar nuevas ideas para el negocio. «En Italia es donde está el mejor diseño. Nuestro objetivo es ofrecer un producto intermedio a un cliente intermedio. Es decir, ofrecemos un producto que no lleva la firma de una gran marca pero se asemeja en calidad. Además, su precio final es más asequible», señala esta comerciante.
l Surf diversificado
Jaime Fernández, fundador de Tablas, la tienda de surf más veterana y con mayor stock en España (30 años en el sector le contempla), tuvo en su hijo el mejor apoyo. Jaime Fernández «junior», que cursó estudios de Sistemas y Desarrollo de Aplicaciones, subió su negocio a la web. Si en 1987 la empresa gijonesa ya fue una de las primeras del sector en venta telefónica, a través de anuncios en revistas nacionales, ahí no se agotó su perfil innovador. «En 1998 creamos nuestra propia página web, donde se podía consultar nuestro catálogo», explica Fernández. No sólo se centraron en tablas de surf. Bicicletas mountan-bike, ropa y material para la práctica del skate-board fueron uniéndose a su oferta. «En 2005 ya ofrecimos la posibilidad de la compra on-line. Cada vez es más necesario facilitar más las cosas, porque a la hora de comprar la gente se lo piensa mucho», admite el joven gijonés.
Ahora, optan por la promoción de «paquetes en los que se incluyan varios de nuestros productos, como tabla, funda, invento y parafina. De manera conjunta tiene un precio más atractivo y el cliente se anima mucho más. Tenemos la suerte de no contar con mucha competencia en nuestra zona, pero en los negocios nunca te puedes dormir», destaca Fernández.
l Lencería en Facebook
Lencería Pespunttes no ha dudado en acercarse cada vez más a la demanda. Su dueña, Celia López, ha optado por utilizar las nuevas tecnologías para ello. «Gracias a la tarjeta "Gijón todo un regalo", con la que realizamos descuentos desde el pasado mes de marzo, logramos obtener una base de datos de nuestra clientela. A través del sistema informático "mensamanía" enviamos sms a todos ellos informándoles de ofertas, e incluso les felicitamos el cumpleaños», afirma orgullosa López. No es el único medio. Conjuntamente, hace un año también diseñó su página web, desde donde es posible consultar todo el género de su tienda. «La gente lo agradece y te consulta vía correo electrónico. También me he animado a incluir un perfil en la red social Facebook», concluye Celia López.
l Lavado de imagen
La arraigada tradición de Calzados Foces no está exenta de mostrar una imagen actual de su local. «Cerramos en febrero y marzo para realizar una reforma profunda. Le ganamos terreno a la trastienda y optamos por un escaparate más vistoso, con más luz y colores», explica Laura Foces. La mejora ha obtenido respuesta. «Hemos conseguido mostrar y atraer a mejores marcas, además de reforzar la imagen de negocio que queremos trasladar a quien nos visitan», sostiene Foces. Esta gijonesa advierte que «ahora nadie compra por impulsos, sino por necesidad. Por esta razón es básico que ofrezcas un servicio de mayor calidad».
Compra sin intermediarios
La primera perfumería Vigil se inauguró en la plazuela San Miguel hace 70 años. Los tiempos han cambiado y María José Vigil, nieta del fundador, ha ampliado el negocio con una segunda tienda en la calle Los Moros. Ha optado por diversificar su oferta de productos y viaja cada dos meses al extranjero. Allí se surte de complementos y ahorra en intermediarios.
Surfear en un solo click
La tienda de surf más veterana de España lleva 30 años en el negocio, y es también una de las más innovadoras. Jaime Fernández, hijo, ha sido uno de los encargados de su regeneración. Creó en 1997 su página web, desde donde también se pueden realizar compras. Tablas fue una de las primeras empresas en venta telefónica dentro de su sector, en el año 1988.
Ofertas en un sms
La tienda de lencería Pespunttes, que hace 37 años se inició como mercería Montse, ha renovado algo más que su nombre. Celia López, hija de la fundadora, no ha dudado en utilizar las nuevas tecnologías para atraer a la clientela. A través de un programa informático envía mensajes al móvil para informar de sus ofertas y también utiliza redes sociales en la web.
Imagen adaptada a los nuevos tiempos
La tradición familiar de los Foces no está reñida con el avance. Su fundador, Eduardo Foces, ha pasado el testigo a su hija Laura y su nieta Ángela Isoba. Ellas han realizado en el último año una profunda renovación de la imagen de su local, que no había cambiado en los últimos 37 años. Nuevas marcas y más comodidad han cautivado a su fiel clientela.