J. M. C.
El representante en Asturias de Ecologistas en Acción, Francisco Ramos, reiteró ayer que en la organización «no conocemos ningún tipo de informe sobre la playa de San Lorenzo, lo único que conocemos es que la declaración de impacto ambiental sobre el dragado y vertido de arena (para la ampliación de El Musel) tiene dos condiciones ambientales que no se cumplieron: una, que tenían que verter la arena por tubería, sin utilizar medios aéreos, que fue lo que nosotros denunciamos, y dos, que el vertido se hiciera con el perímetro cerrado, pero no lo cumplieron tampoco y lo hicieron deprisa y corriendo para llenar la explanada para la regasificadora».
La arena dragada frente a la costa de Gijón se utiliza para los rellenos de los nuevos muelles de El Musel, en concreto, para la zona, ya terminada, en la que se construirá una planta regasificadora, y para el muelle de graneles sólidos situado en el nuevo dique norte.
«Son millones de toneladas de arena las que se están dragando», afirmó Francisco Ramos, «y mucho nos tememos que esas toneladas de fondos marinos que se han sacado se volverán a equilibrar, pero de dónde vendrá la arena, si de Aboño, de Santa Marina o de la playa de San Lorenzo, no lo sabemos, pero ese agujero se volverá a llenar».
El pasado 9 de diciembre, el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Fernando Menéndez Rexach, anunció que este año se aportará arena a la playa de San Lorenzo, como está previsto en el informe de impacto ambiental. El volumen lo fijará, explicó Menéndez Rexach, la Dirección General de Costas.
Al día siguiente, la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, que forma parte del consejo de administración de la Autoridad Portuaria en representación del municipio, se mostró contraria a los rellenos de arena en la playa de San Lorenzo.
Tras considerar «normal» la pérdida de arena por efecto de las mareas y los temporales invernales, Fernández Felgueroso aseguró que para su equipo de gobierno el relleno tiene que ser el «último recurso».