M. S.
«Los núcleos rurales no deberían ordenarse por parcelas, sino por ríos o caminos o carreteras». La discrepancia manifestada por Carlos Blanco en la antigua Pescadería municipal ejemplifica el tono general de las consultas que ayer se atendieron en relación a la revisión del PGO. La delimitación de los núcleos de población en suelo no urbanizable es una de las cuestiones que más ampollas levanta; ahora y en la tramitación anulada por el Tribunal Superior de Asturias.
Sólo dos personas de las quince que ayer pasaron consulta con los técnicos se salieron de la línea de la reivindicaciones rurales: una preguntó por el plan de Cimadevilla y la otra por el plan del Muro. El resto se ciñó al futuro urbanístico de las parroquias, donde se cuece el crecimiento urbano del municipio. «Si siguen delimitando las zonas edificables por parcelas, habrá barullos como el del ex arquitecto jefe en Cabueñes», sostiene Carlos Blanco, vecino de la parroquia en cuestión, donde «fincas que salen en los planos como rurales pagan la contribución como urbanas».