R. GARCÍA
«La multa que han propuesto para los que estamos identificados por la pelea es desproporcionada. Si en realidad los aficionados tenemos que pagar ese dinero, me parece exagerado, porque una cosa así te cambia la vida. Fue tan sólo una pelea y no creo que ningún joven tenga dinero para pagar esa cantidad». El que habla es uno de los jóvenes aficionados del Sporting que fueron identificados por la Policía tras la batalla campal que tuvo lugar en diciembre en La Arena. Este aficionado, que no quiere dar su nombre, se mostró ayer «sorprendido» al conocer la decisión de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte. Los representantes de este organismo proponen que a los 67 participantes en la pelea que tuvo lugar en diciembre entre aficionados del Sporting y del Sevilla se les multe con 60.001 euros y que se les prohíba la entrada a cualquier recinto deportivo durante los próximos cinco años.
Entre tanto, la Policía continúa con las investigaciones. La pasada semana los agentes del Cuerpo Nacional de Policía de la Comisaría de Gijón inspeccionaron un local que tienen alquilado los Ultra Boys de Gijón en un polígono industrial de Tremañes. Tras obtener una orden judicial que había sido denegada previamente.
El montante económico de la sanción anunciada por Antiviolencia superaría, en caso de que el juez confirmara todas las multas, los cuatro millones de euros. Otro aficionado, cercano a los ultras pero fuera del proceso judicial por este caso, se muestra también disconforme con la petición: «Veo lógico que no se deje entrar a campos de fútbol a los participantes en la pelea, pero la multa económica es demasiado elevada».
Este aficionado rojiblanco ya vivió una situación similar en el pasado. Hace unos años el mismo organismo, dependiente del Consejo Superior de Deportes, le multó con 3.000 euros por altercados que tuvieron lugar en un desplazamiento del Sporting. «En esa ocasión el dinero no era tanto. Nos multaron a muchos y lo pagamos; pero ahora me parece un poco exagerado todo lo que piden para los implicados en la pelea».
Entiende que los hechos causaron alarma social, pero niega que fueran promovidos por los propios ultras a través de internet: «Hoy en día todo el mundo puede quedar sin necesidad de que exista un "pique" previo en la red». Los foros de los aficionados radicales de ambos clubes fueron inspeccionados por los agentes de Policía encargados de la investigación de un suceso en el que más de 50 jóvenes resultaron heridos de diversa consideración. El más afectado por la pelea fue un aficionado sevillista que quedó ingresado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Central durante varios días.
Los miembros de Ultra Boys no se van a quedar, dicen, de brazos cruzados ante esta propuesta de sanción, que consideran injusta. Para el partido del próximo domingo aún no hay planteadas movilizaciones, pero en los próximos encuentros que dispute el Sporting «algo tendremos que hacer», anuncian. Sobre la mesa hay ya varias propuestas, entre ellas recaudar un fondo con el que pagar las multas «que caerán a los de Gijón, que calculo que no sean más de cinco porque el resto estoy seguro que eran sevillistas». Lo que es seguro es que los representantes legales de estos jóvenes recurrirán la sanción.
El precio de la multa es elevado, pero la Comisión Antiviolencia había puesto ya anteriormente algunas sanciones de la misma cuantía. En septiembre del pasado año se propuso una sanción de 60.001 euros y la prohibición de acceso durante dos años a recintos deportivos a un aficionado que fue identificado en el partido de la Supercopa Valencia-Real Madrid «quebrantando una sanción en vigor de prohibición de acceso a los recintos deportivos». A principios del año pasado, en febrero, el propuesto para sanción fue un aficionado que participó en una pelea en el partido Betis-Deportivo, agrediendo «brutalmente a un aficionado con un bate de béisbol y provocándole heridas graves en la cabeza».
Propuesta
La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia ha propuesto que se imponga a cada uno de los aficionados del Sporting y del Sevilla que participaron en la pelea una multa de 60.001 euros y la prohibición de que accedan a cualquier recinto deportivo durante los próximos cinco años.