HOYPAGIL JUAN PLAZA
C. JIMÉNEZ
Oír croar una rana en medio de la ciudad, observar un pájaro por un telescopio o trepar por un campanario sin necesidad de entrar a un edificio religioso es posible gracias a la última iniciativa de diseño de parques infantiles de la empresa gijonesa Hoypagil, que ha hecho de las diferencias una oportunidad de negocio. La firma local ha dado un paso al frente con la comercialización de los primeros parques de juego totalmente adaptados a cualquier necesidad de carácter físico, psíquico o sensorial. Con madera sin tratar y a modo de bosque, dando un aspecto ecológico y mimetizado con el entorno, la instalación incluye juegos sensoriales (música) y catalejos, con instrumentos modulares y escalables en altura para que todos puedan participar y disfrutar al máximo dentro de sus posibilidades.
Con el objetivo de diferenciarse de la competencia y apostar por nuevas funcionalidades al producto, Hoypagil y un grupo de empresas asturianas de diferentes sectores se han sumado a la iniciativa «Diseño para todos», que cuenta con todos los usuarios y problemáticas sociales. «No sólo está dirigida al sector de la discapacidad», señala David Riol, responsable del proyecto en la Fundación Prodintec, que actúa como entidad tractora en esta iniciativa. La idea es que las pymes de la región tengan en cuenta en el diseño, desarrollo y comercialización de sus productos que éstos sean accesibles y utilizables por la mayor variedad posible de usuarios.
En 2050, más del 50 por ciento de la población mundial se situará en la franja de edad por encima de los 50 años. «La sociedad está pensada para una población con las capacidades al cien por ciento y en poco tiempo será anciana», advierte Riol. Así, el diseño universal es para algunos imprescindible; para otros, necesario y para otros, muy cómodo.
El parque de Hoypagil está preparado para que niños con necesidades especiales puedan disfrutar como los demás, pudiendo desplazarse por las rampas y zonas de juego incluso en silla de ruedas. La silueta de un pájaro con muelle imitará el movimiento del animal al tiempo que el niño se desliza por una barra. Un tronco hueco y relleno de piedras hará que con un giro de 180 grados reproduzca el sonido de la lluvia. Un telescopio convertido en observatorio animal permitirá guiar al niño hasta la figura que desee o podrá escuchar un «croac» al pasar una pequeña batuta de madera sobre el lomo de una rana.
Los mayores también podrán aprovechar las posibilidades de este espacio lúdico, que incluye un buen número de plataformas para poner a prueba la destreza y movilidad de cualquier grupo de edad. Sin olvidar a los padres, quienes tendrán la posibilidad de seguir todos los movimientos de sus retoños desde la zona de descanso, que ofrece un buen ángulo de visión en todo momento.
Uno de los principios del «diseño para todos» es abarcar al máximo de usuarios facilitando su uso en las máximas condiciones de seguridad, facilidad y comodidad. «Para las empresas esta iniciativa se convierte en un elemento diferenciador y representa un incremento en el número de clientes», explica David Riol. En Barcelona, el cambio de estaciones de metro hacia diseños universales repercutió en un incremento del 16 por ciento en el número de usuarios.
Empresas del sector de la domótica, biotecnología, juguetería, mobiliario, señalética, climatización doméstica o consultoría ya han probado el beneficio social y empresarial del diseño para todos. «A lo largo de nuestra vida vamos a sufrir algún tipo de dependencia», recuerda el responsable del proyecto en la Fundación Prodintec. Por este motivo, anima a todas las empresas asturianas a hacer uso de estos principios «que representan también una ventaja competitiva para el sector».
Muebles regulables en altura, un abrelatas universal, un mando de calefacción adaptado o una cometa de fácil montaje son ejemplos en Asturias de esta práctica de diseño, a la que se ha añadido la perspectiva empresarial con su inclusión en el programa «Innoempresa» del IDEPA (Instituto de Desarrollo Económico del Principado).
La Fundación Prodintec ha asumido la labor de entidad coordinadora ayudando a las empresas a realizar un diagnóstico de su producción y sus propias propuestas de mejoras. Los parques infantiles de Hoypagil son ejemplo de un diseño inclusivo, estética ecológica (madera y cuerdas ) y un aspecto más creativo, sensorial y colorido, con elementos visuales muy llamativos que evitan golpes y facilitan la identificación. A día de hoy no existe ningún fabricante español en este ámbito que prevea estos conceptos, lo que aporta una personalidad única al producto de la empresa gijonesa, logrando un parque con sello propio.
Parque lúdico
El proyecto está pensado para que niños con necesidades físicas, psíquicas o sensoriales puedan disfrutar de un parque de juegos en idénticas condiciones que cualquier otro colectivo. Los abuelos también podrán disfrutar de las posibilidades lúdicas de este espacio de «diseño universal».
Características
Presentación ecológica (cuerdas y madera). Las rampas para acceder en silla de ruedas, los módulos escalables y con diferentes inclinaciones en función de las posibilidades de cada usuario son el sello identificativo del proyecto. También se incluyen juegos con música, catalejos y diferentes elementos de intercomunicación para los usuarios, además de figuras de animales.