E. M.
El próximo jueves, día 14, será juzgado por la Sección Octava de la Audiencia Provincial el acusado del intento de atraco a una sucursal bancaria de Gijón en octubre de 2008, para quien el fiscal solicita una pena de nueve años y nueve meses de cárcel por varios delitos de robo con violencia en grado de tentativa, detención ilegal, tenencia ilícita de armas y lesiones.
Los hechos que se juzgan la próxima semana se remontan al 24 de octubre de 2008, cuando, sobre las dos de la tarde, el acusado llamó al timbre de la puerta de acceso a la sucursal bancaria del Banco Herrero de la calle de San Bernardo, en Gijón, que se encontraba cerrada. La apoderada de la oficina, que se encontraba en el interior de la delegación bancaria, abrió la puerta, momento que aprovechó el acusado para empujarla y acceder a la sucursal de forma violenta.
Tras forcejear y dar una patada al director de la sucursal, el delincuente sacó una pistola y un cuchillo con los que amenazó a los empleados de la entidad, obligándoles a entrar en el despacho del director y a tumbarse en el suelo. Antes les había amenazado con hacer estallar un explosivo simulado. Después, ayudado de unas bridas de plástico, el acusado ató de pies y manos al director de la sucursal y a los otros tres empleados, y requirió bajo amenazas a la apoderada para que pusiera en funcionamiento el mecanismo de retardo de apertura de la caja fuerte, del dispensador de dinero y del cajero automático, apoderándose de esta forma de un botín de 78.460 euros que introdujo en una bolsa.
Al dirigirse a la salida de la sucursal, el atracador se percató de la presencia de funcionarios policiales en la calle, por lo que volvió a agredir a dos de los empleados de la entidad bancaria, a los que propinó varios puntapiés. Al salir, el delincuente fue detenido por efectivos policiales que, a continuación, liberaron a los empleados que el atracador había mantenido maniatados durante 45 minutos y recuperaron la bolsa con el dinero, que el acusado había dejado en el despacho del director de la sucursal.
El fiscal considera en su escrito de calificaciones que el acusado debe cumplir una pena de seis años de cárcel por un delito de robo con violencia en las personas en grado de tentativa y por detención ilegal; otros dos años por un delito de tenencia ilícita de armas; un año y nueve meses más por un delito de lesiones.
Además, el atracador que juzgará la Sección Octava de la Audiencia deberá indemnizar a los empleados de la sucursal bancaria, que sufrieron distintas secuelas por el atraco que les obligaron a permanecer varios días de baja laboral, según el escrito de la fiscalía.
El delincuente disfrazado
El acusado, Guiseppe Vivaldi, entró en la sucursal ataviado con una peluca y una gorra en la cabeza, con la cara pintada de negro y una careta para dificultar su identificación. También había colocado papeles entre sus ropas para parecer más grueso. Portaba una pistola semiautomática marca Llama de calibre 9 milímetros parabellum y un cuchillo de cocina provisto de una hoja de más de veinte centímetros.